Información importante sobre la retirada del producto

icon-arrow-down icon icon-arrow-fill-down icon icon-arrow-next icon icon-arrow-prev icon icon-tag-close icon

Dormirse y relajarse

La siesta: todo lo que hay que saber a cada edad

Cuántas siestas necesitan los niños, cuánto deben durar y cómo evolucionan con el tiempo.

Compartir
ualquier madre o padre de un recién nacido sabe el desafío (¡y la alegría!) que supone conseguir que su bebé duerma toda la noche. Sin embargo, las siestas también son muy importantes, ya que afectan el sueño del bebé por las noches, así como su estado de ánimo durante el día. Aquí tienes algunas indicaciones para cada edad.

Recién nacidos (de 0 a 3 meses)
Qué puedes esperar: Al principio, las siestas son muy relativas, ya que los recién nacidos no siguen ningún patrón de sueño y no hay mucha diferencia entre el día y la noche. (Suelen dormir entre 16 y 17 horas al día, según la Academia Americana de Pediatría).

«Sin embargo, entre las ocho y doce semanas, notarás por fin un patrón y tu hijo comenzará a despertarse de día y a dormirse de noche a las mismas horas», dice la Dra. Jodi A. Mindell, autora de Sleeping Through the Night, («Dormir toda la noche»), directora adjunta del Centro del Sueño del Hospital Pediátrico de Filadelfia, y presidenta del organismo asesor Pediatric Sleep Council (Consejo Pediátrico del Sueño). «Una vez llegados a este punto, es probable que tu bebé pueda echarse una siesta tras una hora y media o dos horas sin dormir», dice la Dra. Mindell. No te preocupes si no detectas ningún patrón hasta los cuatro meses más o menos; algunos bebés tardan más.

Cómo conseguir una rutina de sueño: Busca indicios de que tu bebé está listo para dormir, como cambios de humor, rojez en los ojos, la mirada perdida o si se tira de las orejas. Por supuesto, puedes ayudar a tu bebé a prepararse para la siesta. «Una buena rutina le indicará a tu bebé que ha llegado el momento de relajarse y dormirse», dice la Dra. Mindell. Por ejemplo, baja la persiana, léele un cuento, cántale una nana, habla con un tono de voz tranquilo o sigue una versión corta de vuestra rutina de ir a dormir de la noche.

De 4 a 12 meses
Qué puedes esperar: Después de los tres primeros meses, las siestas adoptan un patrón más predecible. «Entre los cuatro y los ocho meses, los bebés o bien duermen la siesta todos los días a la misma hora o bien se echan siestas más cortas y frecuentes tras estar despiertos dos horas», dice la Dra. Mindell. Antes de los nueve meses, casi todos los bebés consiguen dormir siguiendo un horario.

¿Cuánto suelen durar las siestas a esta edad? «Entre los cuatro y los seis meses, suelen dormir de tres a cuatro horas repartidas entre tres siestas; mientras que entre los seis meses y el año, duermen de dos a tres horas en una o dos siestas», dice Jennifer Waldburger, Máster en Trabajo Social, coautora de The Sleepeasy Solution  «Por fin mi bebé duerme de noche» y cofundadora del grupo de consulta Sleepy Planet Parenting. Si tu bebé todavía duerme tres siestas, busca indicios de que está listo para dejar de hacer la tercera siesta: «Cuando los bebés comienzan su transición de tres a dos siestas diarias, entre los seis y los nueve meses, la tercera siesta a menudo se vuelve más corta y podría durar solo entre veinte y treinta minutos», dice Jennifer Waldburger.

Cómo crear una buena rutina de sueño: «Mantén la rutina de relajación entre diez y quince minutos antes de la siesta», dice Jennifer Waldburger. Además, pon al niño a dormir cuando esté relajado, pero antes de que esté agotado. «Cuando los bebés están muy cansados, su cuerpo produce una hormona del estrés, llamada cortisol, que les impide tranquilizarse fácilmente y que puede causar interrupciones del sueño», dice Jennifer Waldburger.

El momento ideal es cuando tu bebé está tranquilo, pero despierto. «Si le permites que se relaje sin balancearlo ni darle una toma para que se duerma, tu bebé aprenderá a tranquilizarse solo cuando pase por una fase de sueño ligero durante la siesta», dice Jennifer Waldburger..

De 2 a 3 años
Qué puedes esperar: «Al año, la mayoría de niños suele dormir una siesta más larga por la tarde, después de comer», dice la Dra. Mindell. Esta suele durar entre noventa minutos y tres horas.

Cómo crear una buena rutina de sueño: «Al pasar de dos siestas a una siesta diaria, podrías notar que la segunda se atrasa tanto que a tu hijo le cuesta más dormirse por la noche o que simplemente se niega a dormir una segunda siesta», dice Jennifer Waldburger. Ha llegado el momento de dejar de hacer la segunda siesta.

«Cuando tu hijo comienza a hacer una sola siesta, lo mejor es que la haga al mediodía», dice Jennifer Waldburger. La mejor hora es entre las 11:30 y las 12:00 del mediodía. «Si tu hijo sigue durmiendo una siesta por las mañanas, desplaza lentamente la hora de inicio de la siesta quince o veinte minutos cada pocos días hasta llegar a las 11:30 de la mañana», sugiere Jennifer Waldburger.

De 4 a 5 años
Qué puedes esperar: Muchos niños dejan de hacer la siesta antes de los cuatro años, aunque algunos siguen haciéndola hasta los cinco. Los que siguen haciéndola, suelen comenzarla entre las 12 del mediodía y la 1:30 de la tarde (y por la noche, se acuestan a las 8 p.m. ). Que tu peque ya no haga la siesta no significa que puedas olvidarte por completo de su descanso. «A medida que se hace mayor, la llamada "siesta" podría verse sustituida por un "rato tranquilo"», dice la Dra. Mindell. «Es una forma de asegurarse de que todo el mundo dispone de un momento de respiro durante el día y a la vez facilita una posible siesta en caso de necesidad».

Cómo crear una buena rutina de sueño: Suele ser fácil saber cuándo los niños ya no necesitan hacer la siesta. «Verás que tu hijo ya no se duerme fácilmente a la hora de la siesta y que, si algún día se la salta, aguanta bien hasta la noche», explica la Dra. Mindell.