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Juegos y juguetes

12 juegos infantiles para padres "novatos"

¡Que empiecen las risas!

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Ya sabéis cómo gestionar los patrones de alimentación y sueño de vuestro hijo y habéis aprendido a tenerlo en brazos como auténticos profesionales. Habéis ganado confianza, por lo que estáis listos para el siguiente paso. Nunca es demasiado pronto para empezar a jugar con vuestro hijo, así que allá vamos. Aquí tenéis doce juegos para niños menores de un año que a la vez son excelentes actividades de aprendizaje:

1. Jugando a imitar Una vez que tu peque empiece a vocalizar, es un buen momento para tener "conversaciones". Repite lo que diga el niño con un tono distinto, aunque solo diga monosílabos sin sentido. Puede parecer una tontería, pero este juego es una excelente manera de interactuar con tu hijo y mostrarle que lo que te dice es importante para ti. Intenta tener contacto visual con el niño mientras juegas. Esta vocalización temprana es cómo los niños aprenden a hablar, de modo que cuando "conversas" con tu hijo, le estás ayudando a desarrollar habilidades sociales y mentales.

2. ¿Dónde está la pelota? Este juego es más adecuado para bebés un poco mayores, que ya saben sentarse pero que aún no han aprendido a gatear. Una de las cosas que los bebés están aprendiendo en ese momento es la permanencia de los objetos. Coge una pelota pequeña y escóndetela detrás de la espalda. Luego pídele a tu hijo que adivine en qué mano tienes la pelota. De esta manera, le estás enseñando que la pelota existe, incluso cuando está fuera de la vista. Verás cómo este juego le divierte y le provoca muchas risas.

3. ¡A bailar! Pon una canción divertida y empieza a bailar. Luego párala y quédate quieto. Espera a que te pida que vuelvas a poner música. Vuélvela a poner y ponte otra vez a bailar, luego párala y quédate quieto de nuevo. Cuando estés jugando con tu hijo, recuerda que los niños pequeños disfrutan con la emoción de la anticipación. Un beneficio añadido de este juego es que le enseña a valorar el movimiento y cómo ser activo puede ser divertido.

4. ¡Diversión con texturas! A los bebés les gusta tocar diferentes texturas y esto les ayuda a mejorar la motricidad fina. Preparación del juego: Corta trozos grandes de tela, cartón y papel de distintas formas. Dáselos al niño para que los sostenga en la mano y los toque. Siéntate con él mientras explora las diferentes formas y texturas.

5. Sonajero Coge un sonajero y agítalo hasta que el bebé lo mire. Una vez que has atraído su atención, empieza a mover el sonajero para que el niño gire la cabeza en una y otra dirección. Este juego fácil e interactivo le ayuda a desarrollar los músculos del cuello y la habilidad auditiva.

6. Atrapa la pelota. Evidentemente, tu hijo aún no puede atrapar una pelota, pero sí puede rodar una pelota de un lado a otro con mamá o papá. Dale diferentes tipos de pelotas, hechas de tela, plástico o goma, para que las explore. Al principio, es posible que solo las sostenga y las toque, pero pronto empezará a hacerlas rodar y a jugar con ellas de otras maneras, mejorando su coordinación.

7. Señálame un objeto. Mientras le lees un cuento, pídele que señale las cosas que ve. "¿Ves la pelota? ¿Dónde está la gallina? ¿Hay un sol?" Dependiendo de la edad, te responderá o no, pero mediante este juego, se acostumbrará al concepto de lectura interactiva.

8. Al paso, al trote, ¡al galope! A los niños les encanta interactuar con mamá y papá, con muchos abrazos y canciones divertidas. Combina estos tres elementos sentándote en un cómodo sofá y haciendo rebotar al bebé en tu regazo con una canción como "Al paso, al trote, al galope". Cuando digas "al trote", aumenta la velocidad del movimiento, y cuando digas "al galope", vuelve a aumentarla. Es un juego interactivo perfecto, lleno de anticipación y risas.

9. Peluches sorpresa. Te proponemos otra versión del juego para cuando tu hijo aprenda a sentarse por sí solo. Pídele que se siente frente al sofá y tú escóndete detrás con una variedad de juguetes de peluche. Sácalos por sorpresa, diciendo "¡Cucú!". A los bebés les encanta la anticipación y cuanto más practiquéis este juego, más probable es que comience a llamar a algunos muñecos por su nombre, desarrollando así su vocabulario.

10. Mejillas que "explotan". Los bebés se ríen mucho cuando mamá o papá infla las mejillas y las "explota". Cada vez hacen un ruido diferente y al bebé esto le parece de lo más divertido. ¡Pssss! ¡Fiuuu! ¡Brrrr! Después de hacerlo tú, pídele que lo haga él. Es un juego interactivo muy divertido.

11. Aplaude al ritmo de la música Canta una canción entera. Luego sustituye una palabra por una palmada. Hazlo una y otra vez y dile a tu hijo que aplauda. Esto le ayuda a aprender el ritmo y le hará pensar, ya que es un poco complicado.

12. Yoga para niños. Una vez que el niño se mueve con soltura, es un buen momento para enseñarle "yoga". Enséñale los conceptos de dentro-fuera de la colchoneta. Imita a un elefante y haz una trompa con las manos. Conviértete en un mono y sube los brazos. Transfórmate en cerdito y haz su sonido característico. Todos estos animales harán que se ría, se mueva y disfrute de todas las cosas que puede hacer con su voz y con su cuerpo.