icon-arrow-down icon icon-arrow-fill-down icon icon-arrow-next icon icon-arrow-prev icon icon-tag-close icon

Desarrollo en la primera infancia

Ocho cosas a tener en cuenta para que tu peque sea independiente

Ofrecerle opciones, dejar que te eche una mano y otras maneras sencillas de ayudarle a crecer

Compartir

Los niños aprenden nuevas habilidades todos los días, ¡y lo hacen a un ritmo tan rápido que cuesta seguirles la pista! Un día le estás dando de comer sus papillas de cereales y al día siguiente te coge la cuchara de la mano para intentar llevarse la comida a la boca (¡o a todas partes!). A medida que se haga mayor, necesitará (¡y querrá!) ser más independiente, así que tendrás que dar un paso atrás; ¡lo que puede resultar difícil! Aquí tienes algunas recomendaciones:


Replantéate lo que puede hacer

De vez en cuando, reflexiona sobre qué estás haciendo por tu hijo que él o ella ya podría hacer sin ayuda, como atarle los zapatos, cepillarle los dientes o incluso darle de comer. «Nuestros hijos cambian tan deprisa que es posible que lleguen a un nivel nuevo de independencia sin que nos demos cuenta», dice la Dra. Tina Payne Bryson, psicoterapeuta en California, directora ejecutiva de The Center for Connection y autora de «El cerebro del niño». «Cuando les damos la oportunidad de hacer algo solos y de ayudar a los demás, se sienten orgullosos y capacitados, lo que les enseña a ser independientes».

Prepárale para el éxito

No hay que subestimar lo que puede hacer, pero tampoco es bueno forzarlo a ser independiente antes de tiempo. «Queremos que los niños prueben cosas nuevas y que experimenten la independencia con éxito para que esta vaya a más», explica la Dra. Bryson. «Si no están listos y los forzamos, podría resultar contraproducente ya que se sentirán frustrados y fracasados. Esto, además, solo hará que dependan más de nosotros». Piensa en tareas que sabes que tu hijo es capaz de hacer, como recoger los juguetes, hacerse la cama o guardar la merienda en la mochila. 

Haz que todo el mundo forme parte del mismo equipo

Ayúdale a sentirse independiente y capacitado pidiéndole que ayude en casa, por ejemplo poniendo los tenedores en la mesa o regando las plantas con una regadera pequeña. «Las "contribuciones familiares" diarias (¡que no tareas!) ayudan a los niños a darse cuenta de que la aportación de todos es importante y esto hará que quieran crecer y desarrollar este papel», dice Amy McCready, fundadora de Positive Parenting Solutions y autora de «The "Me, Me, Me" Epidemic: A Step-by-Step Guide to Raising Capable, Grateful Kids in an Over-Entitled World» («La epidemia del "yo, yo, yo": una guía paso a paso para criar a niños capaces y agradecidos en un mundo acaparador»).   

Dale tiempo para ser independiente

A los niños les encanta tener una rutina estructurada y unos horarios y el aprendizaje de ser independiente no es una excepción. «Programa algunos ratos durante el día para permitirle que descubra nuevas contribuciones —como doblar servilletas o pasarle un trapo a la mesa de la cocina— en un entorno tranquilo y asegurándote de elogiarlo por sus esfuerzos», dice Amy McCready. «Cuando elogiamos y destacamos el esfuerzo de los niños por haber llevado a cabo una tarea, más que por su resultado final, aliviamos su ansiedad por querer ser perfectos y los animamos a ser curiosos y a tener ganas de seguir intentándolo», añade.

Pásale las riendas

En función de su edad, puedes dejar que decida algunas cosas, así le demuestras que su opinión tiene valor. «Todos los días tomamos cientos de decisiones: ¿manzana o plátano?, ¿zapatos rojos o azules?», dice Amy McCready. «Al permitir que ellos tomen estas pequeñas decisiones, desarrollan una sensación de control y dominio sobre sus vidas que les facilitará razonar de forma independiente». Otras elecciones que puedes delegar: qué película ver el viernes o qué comer para cenar un día especial.

Ofrécele un refugio seguro

Ayudar a tu hijo no impedirá que se convierta en una persona independiente. Por ejemplo, cuando tiene miedo, le duele algo o tiene dificultades para descubrir cómo funciona un juguete. «Podría parecer sorprendente, pero cuando el niño se siente a salvo, tranquilo y seguro, es cuando puede avanzar hacia la independencia de forma natural», explica la Dra. Bryson. «El confort y el cariño no van en contra de la independencia, sino que son el camino para alcanzarla». Una advertencia: no respondas con demasiada rapidez cuando se sienta frustrado. «Al no intervenir de forma inmediata para que todo sea perfecto, lo animarás a buscar sus propias soluciones», dice la Dra. Bryson.

Deja de hablarle como a un bebé

«La gente da más o menos de sí en función de cómo le hablan, incluso los niños, así que sube el nivel, usando palabras inteligentes y no balbuceos de bebé», explica Amy McCready. Por ejemplo, en vez de decir «vamos a ñam-ñam», podrías preguntarle: «¿Tienes hambre?». O en vez de decir «miau-miau», «guau-guau» y «tic-tac», podrías decir «gato», «perro» y «reloj».

Pídele ayuda

Los hijos dependen de sus padres para casi todo. «Sin embargo, tú también puedes "necesitar ayuda" para resolver un problema, arreglar algo, limpiar algo o descubrir cómo funciona algo», sugiere la Dra. Bryson. Decir cosas como, «No estoy segura de cómo hacer esto. ¿Se te ocurre alguna idea?» o simplemente «¿Me echas una mano?», hará que se sienta importante y orgulloso, dos elementos clave para mejorar su autonomía.