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La vida con el bebé

11 Verdades Sobre Tener Un Bebé

La palabra "cansancio" adquirirá un nuevo significado, tu capacidad "multitareas" tendrá una nueva fuerza y muchas verdades más que todos los padres experimentan

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Nadie puede decirte lo que es convertirse en papá o mamá. Hay ciertas cosas que debes experimentar. La primera vez que sostienes en tus brazos a un pequeño ser humano que creaste es surrealista, lo que provoca una sensación diferente para todos.

Pero así de especial y sorprendente como este momento puede ser, hay algunas cosas que la mayoría de los padres de familia sentirán tarde o temprano. Aquí tienes 11 verdades sobre tener un bebé.

1. 'Cansada' tendrá un nuevo significado para ti. Pensabas que sabías lo que significaba antes del bebé. Pero resulta que no es verdad. La sensación de estar exhausto que experimentas después del bebé no se compara con nada que hayas sentido (o que sentirás) jamás. Termina. Pero nunca lo olvidarás.

2. Tu respaldo de datos se vuelve crucial. Tomarás 10,000 fotos de tu sonriente belleza todos los días. Todo lo que haga será una razón para enfocar tu lente. Para el día 25 de vida de tu bebé, tu teléfono (y tu corazón) estarán llenos, llenos, llenos.  

3. Tus planes grandiosos se alejarán volando.  Tal vez sabías exactamente cómo serias de mamá. Nada de azúcar. Cero televisión. No perder el contacto con las amigas. Todos esos planes ya no significan nada. Ya no te pareces a la madre que pensaste que serías antes de que llegará el bebé.

4. Harás cualquier cosa por una sonrisa. Tal vez tu propia felicidad te importaba en algún punto anterior de tu vida. Pero ya no. Una vez que tu bebé te muestre sus encías en una risita, todo acabó. Actuarás como mono, ladrarás como un perro, bailarás con furia y golpearás tu barriga en busca de esa escurridiza sonrisa. Y no te arrepentirás.

5. Nunca estarás lo suficientemente preparada. Si empacas cinco trajecitos en la pañalera, tu bebé necesitará seis. Si recuerdas los pañales, olvidarás las toallitas. No importa que tanto te sientas en control, los bebés tienen una forma especial de bajarnos de nuestro pedestal todos los días.  

6. Desearás que existiera un perfume con la fragancia de la cabeza del bebé. No hay mejor olor en este mundo que la cabecita de un pequeño. Es lluvia fresca, pan recién horneado, tu champú favorito en forma concentrada.  

7. Necesitarás a otras mamás. Las amigas que son mamás no son solo importantes. Son salvavidas. Si tu bebé tiene fiebre o una popó extraña o de repente no come chícharos o no toma el pecho, ellas son las personas que hay que llamar. Aunque no tengan las respuestas, pueden hablarte hasta que te calmes, decirte que también ya les pasó y darte confianza cuando más la necesitas. Y la próxima semana, tú harás lo mismo por ellas.  

8. Aceptarás ser esa ofensiva persona en Facebook. ¿Recuerdas esa mamá que nunca serías? ¿La que sube 75 fotos al día, incluso esa que muestra el rostro del bebé lleno de zanahorias? Bueno, ya te convertiste en ella.

9. Tendrás que fortalecer tu habilidad multitareas. Para el final del primer año, estarás haciendo albóndigas mientras arrullas al bebé en la carriola y cantas la canción del alfabeto a todo volumen. Revisarás tu correo electrónico mientras le das pecho. Calmarás a tu pequeño mientras hablas por teléfono. Y lo harás de formas que alguna vez te parecieron imposibles hasta el día que trajiste a casa a ese cariñito.

10. Te volverás meticulosa con las cosas embarazosas. Nadie nunca cree que tendrá una agenda con el registro de movimientos intestinales y onzas tomadas durante la comida. Hasta que se convierten en padres. Durante los primeros meses de maternidad, la única forma en que el bebé se comunica es a través de popó y alimentos. Así que les seguirás la pista. Y darás reportes detallados a tu pediatra y lo usarás para aprender todo lo que puedas. Acéptalo.

11. Amarás como jamás imaginaste. Es un cliché con razón. El amor que sientes con tu bebé no se compara a lo que sentiste antes. Para algunas, es inmediato. Para otras, es un proceso más lento. Pero una vez que llega, es abrumador y absoluto. Así de sencillo. Te tienen para siempre.