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Estimulación temprana

11 Verdades Sobre Los Niños De 3 Años

La vida de un pequeño de tres años es un rápido tumulto de independencia mezclado con unos cuantos accidentes al ir al baño y muchos apapachos necesarios

Por Courtney Thompson
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Getty Images
Así está la cosa con los pequeños de tres años, ya no tienen dos, pero tampoco tienen cuatro. Vaya descubrimiento, lo sabemos. Esto los lleva a una adorable situación en donde están en búsqueda de independencia, haciendo un millón de preguntas y jugando a ser y estar en un nuevo nivel. Todos los niños son diferentes, pero al ser mamá de tres niños menores de los cuatro años, he comprobado este tipo de cosas sobre los niños de tres, y todas son verdad.

1. Aún le contestan a los títeres. Todo empieza a hacer clic a los tres, comienzan a entender los números, las formas y los colores e incluso podrían sorprenderte con sus habilidades de comunicación. Pero aun cuando acaban de anunciar que ya no quieren tomar una siesta porque están muy ocupados y las siestas son aburridas, todavía se pueden entretener en una interesante conversación con una marioneta. Que está sujeta a tu brazo. Y no notarán que tus labios se mueven y que el sonido está saliendo en realidad de tu boca. #precioso

2. Se convierten en pequeños y adorables comediantes. Antes de esto, te reías con tu bebé o de tu bebé, pero bueno, ellos eran bebés y eran chistosos sin intención de serlo. Pero ahora estos peques de tres añitos son real y legítimamente divertidos, nos hacen reír tan fuerte con sus divertidos movimientos de baile, sus chistosas canciones, sus movimientos dramáticos de súper héroes y su expresión atinada de "¡Oh, oh!"

3. Tendrán mucho de qué hablar. Si el silencio es una virtud, oficialmente esta virtud ha desaparecido de tu hogar. Los pequeños de tres años dicen tanto y en ocasiones les tienes que decir que tomen aire porque simplemente no pueden dejar salir todos esos importantes pensamientos lo suficientemente rápido y simplemente necesitan, de verdad necesitan, que los escuches ahora ¡por favor, por favor, por favor!

4. Y tantas preguntas. ¿Por qué comemos desayuno? ¿De dónde salen los dientes? ¿Por qué el cielo es azul? ¿De dónde vienen los bebés? ¿Qué es el trabajo? La letanía de preguntas a la que enfrentarás día a día es algo bueno ya que significa que tu pequeño se está volviéndose más listo con cada pregunta que le respondes. Pero hay momentos en que quieres servir un vaso de leche sin explicar de dónde viene la leche, dónde viven las vacas y por qué no eres tú el granjero.

5. Tu pequeña señorita (o señor) independiente se vuelve mucho más valiente con el tiempo. Pero la independencia se puede volver un poder que se debe luchar en ocasiones como, al vestirse en la mañana, al ponerse los zapatos o al lavarse el pelo con champú. Calcula un poco de tiempo extra en las rutinas de la mañana y por las noches para evitar  un drama de gran escala.

6. Extrañarás las siestas. Justo cuando estabas comenzando a sentir que eras esclava del horario de las siestas de tu pequeño, dejarán de lado esa última siesta y extrañarás ese descanso por la tarde como nunca antes. Mientras que la mayoría de los niños dejan las siestas alrededor de los cuatro años, las aguas pueden ser difíciles de navegar. Algunos días tomarán siestas y estarán despiertos hasta las 9 de la noche, muy despiertos, pidiendo agua, otro cuento, y un último abrazo. Otros días no tomarán siestas y estarán de pésimo humor hasta la hora de la cena. Cuando tu pequeño deje atrás esa añorada siesta, asegúrate de poner una hora de tiempo tranquilo y sin ruido durante la tarde, ayudará a todos a recargar sus baterías.

7. Su imaginación está a tope. Cuando tu pequeño estaba acostumbrado a empujar carritos por el piso haciendo “vroom,” es probable que ahora imaginen un escenario en donde un dinosaurio es una mamá y el auto es el papá y un bloque es el bebé y bueno, entendieron la idea. Sus mentes creativas explotan con formas nuevas de jugar con los mismos y viejos juguetes, y es increíble ver (y escuchar... que la mamá dinosaurio probablemente suena terriblemente igual a ti).  

8. El aprender a ir sigue siendo un reto. Y por ahí dicen, que los accidentes pasan. Aunque tu pequeñito ha dominado el proceso en 48 horas, deberás entender que una gripa, una noche de mal sueño, o una película súper entretenida puede resultar en unas gotas (o aún peor) una tragedia en la ropa interior.

9. La rutina es la clave. Desde el momento en que esos ojos soñolientos se abran hasta que se cierren 12 horas más tarde, tu pequeño de tres años querrá que sucedan ciertas actividades diarias, un buen abrazo por la mañana, llevar sus platos a la mesa para el desayuno, cantar la canción de favorita camino a la escuela. Sea cual sea tu rutina, trata de mantenerla siempre que te sea posible.

10. Todo es una negociación. Ahora que tu pequeño tiene el vocabulario para expresar todo lo que está sintiendo, también tiene los medios para regatear, negociar y embaucar para hacerte estar de acuerdo en que tiene permiso de comer una galleta a cambio de ser buena persona con su hermano, lo que puede ser en realidad un muy buen trato.

11. Los cariños pueden ser menos frecuentes, pero de alguna forma son mejores. En lugar de docenas de abrazos en una hora, es probable que te de uno solo, cuando tu pequeño está agobiado, asustado, feliz o emocionado. Pero llenará tu corazón más de diez veces.

Nuestros consejos para padres son sólo sugerencias. Le recomendamos también consultar a su proveedor de servicios médicos y contactarlo de manera inmediata si su pregunta es urgente o acerca de alguna condición médica.