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La hora de tomar un baño y de hacer pipí o popó

La Realidad de Aprender a ir al Baño en 3 Días

Tres familias comparten lo que vivieron y si les funcionó

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¿Se puede enseñar a ir al baño a un pequeño en un fin de semana? Los defensores de este método para enseñar a ir al baño a un pequeño en tres días, dicen que esto es posible. Cómo funciona: Tu pequeño se olvida de un día para otro de los pañales, tu familia se queda en casa durante tres día y todos enfrentan un desorden repentino, al tiempo que invitas constantemente a tu pequeño a usar el bañito.

“Sí, se puede enseñar a ir al baño a un pequeño en un fin de semana” afirma Ari Brown, Dra., pediatra en Austin, TX, y autora de la serie de libros Baby 411. "Pero la clave está en que tu hijo debe saber cuándo sienta ganas de hacer pipí o popó." Podrás saber que está listo para este proceso si empieza a ir a un lugar secreto para hacer popó, lo que puede suceder entre los dos y tres años y medio de edad," dice la Dra. Brown.

Si crees que tu hijo está listo, considera que este método no es apto para todos los niños y que no pasa nada si no funciona para el tuyo, afirma la Dra. Brown. "Puedes pasar semanas con ropa interior húmeda y sucia pero esto no hará que el proceso suceda mucho más rápido. La clave es que tu hijo esté listo, así que simplemente vuelve a intentar de nuevo más tarde." También, hay que considerar que el aprender a ir al baño de día y de noche son dos procesos completamente diferentes. Durante el día se trata de la consciencia y entendimiento del niño, durante la noche es algo más sobre su capacidad de vejiga. Este método es lo mejor durante el día.

¿Te preguntas cómo serán esos tres días? Hablamos con tres familias que lo intentaron. Te mostramos aquí lo que nos compartieron.

1. "Forramos nuestro sillón con toallas absorbentes para perro."

Mary enseñó a su hijo Rylan cuando tenía dos años, cinco meses

Día 1: Rylan gritaba cada que se le sugería ir al baño, así que nos preparamos para enfrentar un montón de accidentes... incluso forré mi sillón con toallas absorbentes gigantes para perro. Y como era de esperarse Rylan se hizo del baño en su ropa a los 20 minutos el primer día. Pero la próxima vez que tuvo ganas de ir, me lo hizo saber y fue al bañito. ¡Me sentí motivada!

Día 2: Ya que lo hizo tan bien ese primer día, dejé que una amiga viniera de visita la mañana del segundo día. Pero Rylan se emocionó tanto al verla que no me avisó que tenía que ir y tuvo un accidente. Continuó bien la mayor parte del día, pero aún había mucha ropa sucia por lavar.

Día 3 y después: Rylan había aprendido realmente ha ir al baño después de tres días y puedo contar con los dedos de una mano ¡los accidentes que tuvimos!

Consejo: Llevamos un bañito y bolsas de plástico en la cajuela del auto. Cuando tu pequeñito empiece a gritar "¡Tengo que ir al baño!" no tomes este aviso a la ligera. ¡El hecho de que ya haya aprendido no significa que pueda aguantarse!

2. "¡Usamos 20 piezas de ropa interior... en el día 1"

Kate enseñó a su hijo Henry a los 3 años de edad

Día 1: El primer día fue un cáos. Henry se hacía pipí en charcos en la sala, en el cuarto de estar, por todos lados. Después de sus primeros cinco charcos, pensé que estábamos locos al utilizar este método, pero no me di por vencida después de un día. Continué repitiendo un mantra: "Confía en el plan." Pero sí tuvimos una torre de unos 20 pares de ropa interior que acumulamos durante el primer día.

Día 2: ¡El total bajó a 15 pares, así que hubo algo de mejoría! Agradecí tener tanta ropa interior a la mano. Y sí, también encontramos popó en varios lugares por ahí.

Día 3 y después: A este punto, estaba pidiéndole a Dios que algo le hiciera clic a Henry porque aún estaba limpiando charcos de pipí a las 5 de la tarde el último día del plan. Después Henry se giró hacia nosotros y por primara vez dijo "¡Tengo que ir a hacer pipí!" Corrimos al bañito y lo sentamos. No asomamos la nariz a la calle durante tres día, pero jamás me había sentido tan orgullosa

Consejo: En realidad estuvimos dentro de casa sin visitas durante tres días, así que si estás pensando en utilizar este método, haz un espacio en tu calendario.

3. "Hicimos un poco de trampa, logramos nuestro objetivo ofreciendo dulces como premio"

Marty le enseño a sus dos hijos, Landon (de ahora 5 años de edad) y Jake (de 4), cuando ambos tenían 2 años y 8 meses de edad 

Día 1: Apliqué este método con ambos de mis hijos y las historias fueron bastante similares. Tuvimos muchos accidentes durante toda la mitad del primer día y después tuvimos buenos resultados constantes durante la mitad del segundo día una vez que senté a los niños en el bañito a ver las caricaturas. Esto ayudó a que entendieran el concepto de hacer pipí dentro del bañito. Afortunadamente no tuvieron ningún incidente de popó fuera del bañito.

Día 2: Ambos niños comenzaron a perfeccionar el uso del bañito con un día de enseñarles, fue algo muy sorprendente.

Día 3 y más allá: Ambos niños habían aprendido al día tres. Creo que algo tuvo que ver la edad ya que había intentado con ambos niños cuando cumplieron dos años y simplemente no estaban listos. Pero ocho meses después, funcionó.

Consejo: Lo más difícil para mí fue hacer que mis hijos dejaran de hacer lo que estaban haciendo para ir al baño. El sistema de recompensa para ese gran reto: Por cada ida a hacer pipí, recibían dos pequeños dulces de chocolate ¡y tres si hacían popó!