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Lenguaje y aprendizaje

Siete cosas que los profesores de preescolar quieren que sepas

Todo lo que necesitas saber acerca de preescolar, directamente de losprofesores.

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La etapa de preescolar es muy importante, tanto para ti como para tu hijo. Aquí tienes los mejores consejos de profesores de preescolar para ayudar a tu hijo.

Sé breve y cariñoso. Alargar innecesariamente el momento de la despedida, ya sea dentro de la clase o desde la ventana, puede incrementar la ansiedad de tu hijo. «Si te quedas mucho tiempo, le estás diciendo a tu hijo que no crees que pueda enfrentarse a la etapa de preescolar», explica Claire Lerner, trabajadora social clínica y experimentada asesora en crianza de Zero to Three («De cero a tres»), una asociación estadounidense sin ánimo de lucro centrada en el desarrollo durante la primera infancia. Dale un abrazo rápido y cariñoso, y vete.

Llorar es normal. No nos referimos a ti, aunque también es normal que se te nublen los ojos de camino a casa o al trabajo. Así pues, tu hijo podría llorar, lo que es absolutamente normal, sobre todo si no está acostumbrado a separarse de sus padres. «Es difícil, pero puedes tener la certeza de que casi siempre los llantos desaparecen en cuanto los niños se acostumbran a la clase», explica Claire Lerner.

No es el momento de reunirse con el profesor. ¿Quieres saber si tu hijo tiene amigos o cómo se le dan las letras? No saques estos temas a primera hora de la mañana; es mejor acordar una reunión para hablar de ello con el profesor. Estas charlas suponen tres problemas: distraen al profesor complicándole el comienzo de la clase, es muy probable que el profesor no pueda prestar mucha atención a tus preguntas ni a sus respuestas, y los niños pueden preocuparse, sobre todo si no comprenden bien el contenido de las conversaciones.

Sé puntual. Sabes muy bien que llegar tarde al trabajo puede ser un mal comienzo para el resto del día. A los niños les ocurre lo mismo. «La rutina es importante para el desarrollo de un niño pequeño, y esta comienza con la llegada al colegio», señala Sandy Chen, profesora de preescolar en Canoga Park (California) y ganadora del premio Profesora del año de la Universal Preschool de Los Ángeles. «Ser puntual al llevar a tu hijo a la escuela significa que puede anticipar mejor lo que va a ocurrir y facilita mucho la transición de la mañana», explica Sandy Chen.

Elige ropa cómoda. Asegúrate de que tu hijo lleve ropa cómoda para que pueda moverse a sus anchas y participe en las actividades, sin preocuparse de ensuciarse. «Esto también es importante por motivos de seguridad», dice Sandy Chen. «Cuando un niño lleva calzado con la punta cubierta y calcetines (en vez de sandalias o chancletas), sus pies quedan protegidos durante las horas de patio, donde puede montar en triciclo o correr». Y si además a tu hijo todavía le cuesta usar el baño, los pantalones que se pueden bajar fácilmente (es decir, sin botones, hebillas ni cremalleras) son una solución perfecta.

El azúcar no ayuda. Una alimentación saludable debe comenzar desde primera hora y los profesores de preescolar quieren reforzar los buenos hábitos, así que evita las galletas y otros desayunos azucarados. «Además, cuando le prepares la merienda, intenta incluir comida que tu hijo pueda coger y comer sin ayuda», recomienda Claire Lerner. Pela las naranjas y corta las manzanas en casa.

Comparte los acontecimientos familiares. Los profesores no pretenden husmear en la vida de los padres, pero si algo importante ocurre en la familia, el comportamiento de tu hijo puede cambiar durante todo el día. Un fallecimiento, un divorcio, una adopción, el nacimiento de un hermano o una mudanza pueden afectar profundamente a los niños. De este modo, informar a la escuela facilita que el profesor de tu hijo pueda ayudarle a llevarlo mejor. «Es importante para los profesores comprender el contexto de las vidas de los niños», dice Claire Lerner. «De este modo, pueden dar con la causa de los cambios de comportamiento, ofrecer su apoyo y también echar una mano a las familias para ayudarlas a sobrellevar los momentos difíciles».