Laberinto del monstruito tragón

Laberinto del monstruito tragón

¿Quién está hambriento y tiene ganas de divertirse? ¡Este monstruito tragón! El niño puede darle galletas sabrosas de colores por las dos ranuras de la parte superior. ¡Bajarán por la barriga hasta la cola haciendo sonidos! «Ñam, ñam». Sus ojos incluso se iluminan mientras come. Y, cuando haya terminado, el niño podrá usar el compartimento situado cerca de la cola para guardar las galletas. Aprender es divertido. Motricidad fina: al coger y meter las galletas por la ranura, el niño no solo da de comer a su hambriento amigo, sino que desarrolla su coordinación visual-manual y la motricidad fina. Curiosidad: el niño aprende rápidamente que meter galletas en la ranura activa sonidos divertidos y enciende las luces de los ojos, lo que abre su apetito por los descubrimientos. Seguridad: a medida que el niño aprenda a dar de comer a su monstruito, lo llenará más rápidamente y se sentirá más seguro de sí mismo.
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¿Quién está hambriento y tiene ganas de divertirse? ¡Este monstruito tragón! El niño puede darle galletas sabrosas de colores por las dos ranuras de la parte superior. ¡Bajarán por la barriga hasta la cola haciendo sonidos! «Ñam, ñam». Sus ojos incluso se iluminan mientras come. Y, cuando haya terminado, el niño podrá usar el compartimento situado cerca de la cola para guardar las galletas. Aprender es divertido. Motricidad fina: al coger y meter las galletas por la ranura, el niño no solo da de comer a su hambriento amigo, sino que desarrolla su coordinación visual-manual y la motricidad fina. Curiosidad: el niño aprende rápidamente que meter galletas en la ranura activa sonidos divertidos y enciende las luces de los ojos, lo que abre su apetito por los descubrimientos. Seguridad: a medida que el niño aprenda a dar de comer a su monstruito, lo llenará más rápidamente y se sentirá más seguro de sí mismo.
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