"¡Estoy orgulloso de lo que hice!" Todos los "logros y fracasos" en las pruebas de las destrezas fÃsicas de su niño - adquirir balance corriendo patines o anotar un canasto - parecen haber valido la pena cuando el niño alcanza a dominarlas y siente confianza en sà mismo. He aquà lo que usted puede hacer animando y sirviendo de entrenador a su niño para mantener fluyendo esos sentimientos positivos.
Los niños preescolares siempre están dispuestos a tratar nuevas destrezas, pero suelen perder fácilmente la confianza adquirida. Si el niño dice: "¡No puedo hacerlo!", ¿cómo puede ayudarlo? Recuérdele sus logros anteriores. "¿Recuerdas cuando no podías atrapar la bola y ahora lo haces todo el tiempo?". Señálele las similitudes. "Tú encestaste cuando la canasta estaba a cuatro pies. Ahora sólo está un poquito más alta. ¡Sé que puedes hacerlo!". De ser necesario, sugiérale al niño que descanse y lo intente de nuevo más tarde. Cuando finalmente tenga éxito, reconózcale su ardua labor. Aplauda como el más fanático de los fanáticos. "¡Buen trabajo!" es un incentivo más para que el niño se sienta orgulloso.
Usted no sólo es el entrenador del niño, sino que también le está inculcando un método para aprender otras destrezas futuras, con todos sus retos mentales y físicos. El uso frecuente de un lenguaje positivo es la clave. Felicite al niño por las destrezas alcanzadas previamente. Asegúrele que todo el que tiene éxito en algo tuvo que comenzar desde el principio y aprender a desarrollar una destreza tras otra. "Puedes hacer lo próximo también.". Muéstrese complacido con el progreso del niño. Gradualmente, los niños modelarán su propio lenguaje positivo de acuerdo con el suyo. Si tienen un patrón que seguir, podrán alcanzar nuevas metas con mucha más confianza.
Cuando los niños quieren perfeccionar una destreza: pegarle a la pelota con el bate, lanzar mejor, mantener el control... tienen que practicar. Los juguetes apropiados para la edad ayudan, porque proveen un incentivo para practicar, además de una meta alcanzable. Aun así, la práctica requiere persistencia y paciencia. Ya que los juguetes que usted le da al niño crean oportunidades para lograr lo que pretenden, la confianza en sí mismos aumenta. Cuando el niño confía en sí mismo, se vuelve más paciente y sabe que si sigue intentando, finalmente lo logrará. ¡Y lo hace!
Ejemplos de juguetes que aumentan la confianza de los niños de tres y cuatro años en sà mismos:
VehÃculos para pedalear
VehÃculos para montarse accionados con pilas
VehÃculos para montarse e impulsarse con los pies