Para ayudar al parlanchín en cierne, busque juguetes que provean un ambiente propicio para la interacción. Una cámara de juguete, por ejemplo, le da al niño un artículo divertido con el que puede involucrar a otras personas en un juego imaginativo. Cuando el niño le pide a la gente, con palabras o gestos, que sonría o pose, está usando destrezas importantes: obtener una respuesta de los demás, tomar la iniciativa, cooperar y participar. A menudo un teléfono de juguete, un juego de té o unas figuras de acción pueden proveer un tema de conversación de interés mutuo que le permita acercarse más al niño. El juego hace aún más divertida la comunicación.
Ya que usted es quien mejor interpreta las frases u oraciones cortas del niño, es el mentor conversacional perfecto. Cuando el niño hable, repita lo que ha dicho para asegurarle que comprende y añada unas cuantas palabras más a fin de ampliar el vocabulario del niño. Trate de hacer preguntas que puedan generar una conversación. Mientras conversan, el niño escucha y trata de imitarle. Al enriquecer el vocabulario del niño, sienta las bases para el desarrollo continuo del lenguaje y la comunicación.
Un juguete que incluya vehículos y figuras ofrece a usted y al pequeño el escenario perfecto para el tipo de juego e interacción que estimula el habla. Mientras el niño y usted ruedan los vehículos o accionan las actividades de un juguete, descríbale lo que está ocurriendo. "Empuja el mango". "Mira como el bote sube y baja". "El auto va por encima y por debajo". Cuando utiliza palabras descriptivas y expresivas, ayuda al niño a relacionar los sonidos del habla con un significado. Las imágenes de los conceptos se forman en la mente del niño mucho antes de que las exprese en palabras. Más tarde, al imitarle, el niño las incorporará a su vocabulario y enriquecerá su comunicación.
Las primeras palabras del bebé y el uso del dedo para señalarlo todo no son los únicos medios de comunicación que tiene el pequeño. Los niños se expresan en la forma como controlan los objetos y juguetes, y hacen que ocurran sucesos únicos. Los simples instrumentos musicales y los materiales de arte fáciles de usar proveen un medio de comunicación y de expresión personal. Usted le puede enseñar al niño cómo sonar una corneta o agarrar un enorme crayón. Sin embargo, deje que sea él quien busque la manera de hacerlo. Para estimular aún más expresión personal, exponga al niño a una amplia variedad de música y llame su atención hacia la variedad de colores y diseños a su alrededor. De esta forma estimulará otra dimensión de la comunicación.
Ejemplos de juguetes que fomentan la expresión y la comunicación en niños de uno y dos años: