En constante movimiento, su andarín está aprendiendo más destrezas en un periodo más corto de tiempo que en ninguna otra edad. Caminar, correr, apilar bloques, unir palabras, imitar lo que usted hace... los andarines son una máquina de energía, están llenos de determinación, deseosos de tratar y tratar una y otra vez. Con todo lo que usted ve y oye, su niño está tratando de sacar otras habilidades menos tangibles: imaginación, expresión y comunicación, solución de problemas y confianza en sí mismo. Pulse los botones a continuación y descubra cómo alentar estas destrezas.