Ahora, su bebé puede hacer deliberadamente que las cosas pasen, no sólo por casualidad. Puede hacer rodar un juguete en cierta dirección. Puede oprimir el botón correcto para hacer sonar una melodía. Balbucea para llamar su atención. Cuando usted le provee juguetes que reaccionan con sonidos o acciones al tocarlos, el bebé descubre el poder de la causa y el efecto. Hacer que las cosas pasen se convierte en la manera del bebé expresar, de forma no verbal, cualquier pensamiento que le venga a la mente; esto prepara el camino a las destrezas verbales.
Cuando el bebé hace algo con un juguete: rota una ilustración, suena una campana, abre una puerta o desliza una figura por un tobogán, la mente del bebé adquiere algo nuevo en que pensar y una nueva forma de comunicarse. El bebé quizás primero mueva un poco las palancas y los discos de un juguete de actividades para luego moverlos sin cesar o añadir divertidas variaciones al juego. A medida que el bebé toma más control de la acción, el juego externo expresa los sentimientos internos y sus pensamientos. Pronto, el juego se vuelve tan único y personal como su forma de hablar. Al proveerle juguetes y objetos que le permiten hacer cosas, está creando oportunidades para nutrir su expresión.
Un juguete que incluya vehículos brinda a usted y su bebé el escenario perfecto para sus primeras conversaciones sobre un tema fascinante: cómo cabe un objeto dentro de otro o cómo se mueve en relación con los demás. Mientras el bebé encaja piezas, reubica vehículos o acciona las actividades de un juguete, usted puede describir lo que está ocurriendo: "Empujemos esta palanca". "El barco se mueve hacia adelante y hacia atrás". "El auto va por debajo y por encima". Cuando utiliza palabras descriptivas y expresivas, ayuda a que el bebé relacione los sonidos del habla con un significado. Aunque el bebé no esté listo para hablar, el lenguaje corporal, el juego y los balbuceos son el "vocabulario" de su expresión personal. "Escuche" lo que le revelan sobre el bebé.
A medida que el bebé adquiere más experiencia, nuevas destrezas y un entendimiento de cómo funcionan las cosas, quizás note un renovado interés por los juguetes de actividades que ha tenido a la mano durante meses. Ahora que por fin se puede sentar, el bebé puede jugar por más rato con un tablero de actividades, repitiendo sus acciones favoritas una y otra vez con mayor velocidad. La expresión personal mediante el juego se vuelve más clara y cobra intensidad a medida que el bebé descubre cuáles actividades desafían sus nuevas destrezas. Ese es el beneficio de seleccionar juguetes que ofrecen una variedad de actividades que van aumentando poco a poco su complejidad. Al jugar con los juguetes viejos de manera diferente, el bebé revela niveles de expresividad --en el lenguaje corporal y el balbuceo-- que usted no había visto antes.
Ejemplos de juguetes que nutren la expresión:
Juguetes de actividades para manipular
Instrumentos musicales para bebés
Gimnasio para la cuna o el piso con objetos colgantes para agarrar y patear
Maracas
Juguetes para apretar con sonidos sorpresa
Juguetes llenos de objetos que suenan cuando los sacuden