Durante los primeros meses, es importante responder lo más rápidamente posible al llanto del bebé. No crea que lo está malcriando; en realidad, su pronta atención le brinda al bebé el sentido de seguridad que necesita. Además, aprender a satisfacer sus necesidades hará que se sienta más confiado en sus habilidades como padre.
De hecho, las investigaciones demuestran que los bebés que se cargan cuando lloran tienden a llorar menos ya para cuando cumplen el año que los bebés a los que se deja llorar.
¿Lo estaré malcriando?
Los expertos señalan que no se puede malcriar a un bebé pequeñito. Contrario a los infantes de 3 a 5 años, que lloran o jirimiquean por algo que ven en una tienda, los bebés lloran por necesidades muy reales: sueño, comida, tranquilidad. El llanto es su único lenguaje.
¿Debo soltarlo todo cuando el bebé llora?
No necesariamente. Cuando el bebé ya tenga varias semanas de nacido, reconocerá las diferencias en el llanto. El sonido y la duración del llanto le indicarán si es que está extenuado, hambriento, mojado o sintiendo dolor.
El llanto de dolor se tiene que atender de inmediato, pero una vez haya verificado que el bebé esté bien, no hay problema en que haga esperar un poco al bebé que jirimiquea si es necesario. La meta es darle al bebé un sentido de confianza en que usted responderá a él. Necesita saber que puede contar con que usted aparecerá. Además, es mejor responder antes de que se altere demasiado, ya que será más fácil calmarlo y dejará de llorar más prontamente.