La clave para ayudar en la adquisición del lenguaje del bebé a cualquier edad es estar atento y ser responsivo. Si aprende a reconocer las señales del bebé, usted será un maestro eficiente.Demostrar el deseo de establecer una comunicación
El recién nacido estará fascinado con su rostro y su voz. Será particularmente gratificante para él si le da la misma atención que le daría a un interlocutor adulto. La mayoría de las madres lo hace de forma natural; si está cuidando a otros niños, tendrá que hacer un esfuerzo mayor.
Mírelo en realidad cuando están juntos. Observe qué le está comunicando él a través de sus expresiones faciales. Déjele saber lo que usted está pensando. Si él está contento y activo, su conversación debe guardar el mismo tono. Si está cansado, deberá hablarle despacio y en un tono de voz que lo tranquilice. Esto le demuestra que puede dejarle saber a usted cómo se siente.
Practique a conversar con el bebé
Cuando el bebé comience a emitir sonidos y a balbucear, respóndale y reaccione a sus estados de ánimo. Imite su parloteo, háblele en el mismo tono animado que usa e imite sus enunciados. Cuando hable con el bebé, deténgase como si le fuera a contestar. Exagere algunas de sus emociones para que se dé cuenta de su estado de ánimo.
Cuando hable con el bebé, quizás tienda a simplificar el habla adulta. Este tipo de habla infantil ayuda al bebé a reconocer los sonidos y los diferentes estados de ánimo.
Léale libros ilustrativos y pídale que señale algunos objetos familiares. Aunque sea muy pequeño para hacerlo, usted puede hacer una pausa y contestar la pregunta: "¿Dónde está el pato? (pausa) ¡Ahí está el pato! Muy pronto, el bebé podrá señalar la ilustración.