
Lea algunos de los temas sobre la crianza que ya hemos abordado
—¡Tal vez pueda utilizar algunos de estos consejitos útiles!
La manía de hablar como bebé
Mi hijo de 5 años tiene una hermanita de 2. Cuando ella comenzó a caminar, él empezó a orinarse en los calzoncillos. Ahora que ella está hablando, él se copia las palabras que ella pronuncia mal, no se quiere comunicar con frases, sino con una sola palabra, e inventa palabras sin sentido que repite y repite hasta que alguien le dice que pare.
Nosotros no le prestamos más atención la niña que a él ni lo desatendemos. ¿Qué podemos hacer para que vuelva a hablar articuladamente?

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De Madi en Apex, NC
Dígale a su hijo que su hermana aprende más de él que de nadie más y que tiene que enseñarle a hablar. Esto hará que se sienta importante y lo ayudará a relacionarse con ella de una manera diferente. En vez de hablar en un nivel tan pobre como el de ella, él la estará ayudando a hablar en un nivel más avanzado como el suyo.
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De Kathie en Fairfield
Tuve una situación similar con mi hijo de 4 años y mi hija de 2. Aunque le permito jugar con el lenguaje, si el juego se vuelve excesivo, le pido que escoja otra palabra para repetir. También sigo conversando con él y a veces le pido que me "traduzca" la jeringonza de su hermana. De esa manera, se puede seguir comunicando con su hermana y con los adultos.
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Chole en Appleton
Recuérdele que tiene que dar el buen ejemplo para que su hermana crezca y sea como él. ¡Entonces ella podrá copiarlo a él!
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Micki en Denver
Cuando mi hija mayor comenzaba a hablar como los bebés, yo me le unía. Al cabo de unos minutos, se daba cuenta de lo ridícula que sonaba y decía: ¡Mami, ya no quiero que seamos bebés!"
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Heather en Boynton Beach, FL
Elogiarlo por las cosas que él puede hacer como niño grande y que su hermana no puede hacer quizás lo haga sentirse especial. Enseñarlo a hacer algo para lo que su hermanita no tienen la edad suficiente lo haría sentir importante y lo alentaría a actuar de acuerdo con su edad.
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Sharon en Valdosta
Aliente a su hijo a que le enseñe a su hija la forma correcta de pronunciar las palabras. Ambos estarán aprendiendo y ella sentirá admiración por su hermano mayor.
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Elizabeth en Canon City
Si él quiere un vaso de "gua-gua", dígale que hasta que no lo pida correctamente, no se lo dará. Explíquele que tiene que hablar con corrección para que su hermana sepa que ella también debe hacerlo. Si se pone a balbucear, no le haga caso hasta que decida volver a actuar como un niño grandecito y, entonces, alábelo.
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Melissa en Denver
Sólo si habla como los niños, podrá hacer algo que sólo los niños mayores pueden hacer, como ir al cine con mamá y papá.
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Dr. Kenneth N. Condrell, Ph.D.
Usted señaló que su hijo comenzó a orinarse en los calzoncillos cuando su hermanita empezó a caminar. Cuando los niños tienen celos, encuentran toda clase de formas para llamar aún más la atención. Ahora su hijo recibe esa atención extra al imitar el lenguaje de su hermana. Sé que a usted le parece que el está recibiendo su atención individual, pero desde su perspectiva, él es el que ha salido perdiendo con el nacimiento de su hermana.
Los niños pequeños necesitan pasar mucho tiempo con los papás, así es que recomiendo enfáticamente que su hijo y su esposo encuentren la forma de estar juntos, lejos de la casa, con regularidad. Haga que pase tiempo con los parientes, también. Los abuelos pueden ser particularmente útiles en un momento como éste. Quizás pueda pasar algunas noches con sus abuelos y, al menos por un tiempito, volverse a sentir como hijo único.
Como madre, tiene que sacar el tiempo para estar con su hijo sin la hermana presente. Ése ese l momento cuando los besos y abrazos son tan importantes. Está bien que pretenda que él es su bebé y cargarlo y mecerlo por unos minutos. Es como un juego, pero resulta balsámico para el niño.
También haga un esfuerzo por darle a su hijo un estatus en la familia. Él es el mayor y el único varón. Tiene que darse cuenta de que él disfruta de privilegios que su hermanita no tiene, como acostarse más tarde, invitar amiguitos a jugar, ir al cine y hornear galletas con mamá.
Quisiera sugerirle, además, que vigile de cerca el comportamiento de su hijo en la escuela este año. No espere a que le llegue el informe de notas, sino que hable con su maestra cada dos semanas para ver cómo le va. Con suerte, tendrá un año estupendo. Si desarrolla problemas de conducta, considere consultar a un sicólogo infantil para ayudarla a determinar qué está pasando.

