problema de crianza de este mes

Lea algunos de los temas sobre la crianza que ya hemos abordado

—¡Tal vez pueda utilizar algunos de estos consejitos útiles!

Mal hábito de morder

De Shuntay en Houston

Mi hijo anda mordiendo a otros niños en la guardería. Sé que es normal en los niños de su edad y que no es más que una etapa por la que está pasando, pero ¿cuál es la mejor solución para este problema común?

lo que otras madres hicieron

  • Danielle en Honolulú, HI

    ¡La clave está en ser consecuentes! Morder es una fase por la que atraviesan todos los niños. En el caso de mis gemelos, encontré que si siempre les repetía lo mismo, esto disminuía al poco tiempo. Primero le preguntábamos al "herido" si estaba bien; entonces nos dirigíamos al mordedor. Siempre le decíamos: "No se muerde, porque lastima a las personas y no está bien.”. Descubrimos que lo mejor era bajarnos al nivel del niño cuando le hablábamos a fin de mantener su atención. Nos tomó un tiempo, pero finalmente dejó de morder.

  • Camille en Omaha

    Yo me aseguraría de que la guardería infantil abordara el problema de una manera consecuente, poniéndolo "de castigo" o con otras medidas disciplinarias que lo aislaran temporalmente del resto de los niños. Con suerte, de esta manera comprenderá que morder es inaceptable. El otro componente es dar seguimiento en casa con la misma disciplina si el comportamiento se repite con los hermanos u otros niños. Creo que también es importante reforzarle verbalmente cuando expresa su frustración de una manera aceptable. También hay que atraparlo haciendo cosas buenas.

  • Tracy en Cheno Hills

    Preste atención cuando muerde y a la razón para ello. Es posible que se sienta frustrado por algo, quizás, otro niño esté tratando de quitarle algo. Trabajo en una guardería infantil y sé que cuando los niños muerden, por lo regular, hay una razón. Trate de eliminar las situaciones que puedan causar este problema. Pídale a las personas que lo cuidan que no lo pierdan de vista para evitar más ocurrencias o déle algo para morder, como un juguetito para la dentición frío. Con el tiempo, a la mayoría de los niños se les pasa, sobre todo cuando aprenden a usar las palabras para expresar sus sentimientos.

  • Stephanie en Woodenville

    Depende del niño. Mi hijo de 4 años hizo lo mismo desde que tenía unos 2 años hasta hace poco. Un día me eché a llorar y el vino donde mí y me dijo: “Mami, ¿qué te pasa?". Le dije: “No puedes hacer cosas malas; no puedes morder a otros niños. Eso me pone muy triste.”. Él se echó a llorar y me dijo que lo sentía y que no volvería a morder. Me lo prometió y en los últimos meses no me he percatado de más problemas. Buena suerte.

  • Erica S. en New Britain, CT

    Cuando mi hija mordía a otros niños, primero le explicaba lo mucho que dolía haciendo que mordiera una manzana. Si su hijo escucha un cuento antes de dormir, invente uno que empiece talvez “Había una vez un niñito al que le encantaba morder. Se pasaba el día mordiendo la almohada, su sándwich, sus juguetes.”. Invente un cuento con moral. Esto funcionó con mi hija, porque a ella el encanta ser la estrella de los cuentos y así aprendió a diferenciar lo que es correcto y lo que es incorrecto.

  • Abuela Kathy en Greenwood, SC

    Si la guardería infantil tiene paciencia, al niño se le pasará esta etapa. Pídales que lo separen de los otros niños cuando muerda: un periodo corto o sólo un par de minutos es apropiado para un niño de 14 meses. Mi nieta pasó por esto y los empleados de la guardería estaban pendientes de las situaciones en que podría morder. Con un poco más de cuidado, pudieron prevenir algunas mordeduras antes de que sucedieran. Esta fase debe pasar pronto si usted, la guardería y los padres de las "víctimas" son pacientes y comprensivos.

  • Judy en Kingston Springs, TN

    Cada vez que vea a su hijo mordiendo, o tratando de morder, tiene que decirle con firmeza: “¡No muerdas!” y alejarlo de la "víctima". Déle la espalda y déjelo tranquilo. Mientras tanto, la víctima recibe muchísima atención y consuelo: “ESTOY TAN APENADA de que te mordiera.”, etc. De esta forma, el mordedor ve que la víctima recibe cosas buenas y él no recibe nada cuando muerde. Cuando el niño juegue sin morder, elógielo: “¡Estás jugando con las manos, como los niños grandes!”, etc. Cuando hace otra cosa que no sea morder, recibe cosas buenas y se da cuenta de que no gana nada con morder.

  • Heathbar en Washington

    En mi opinión, la solución dependerá del niño. Mi hijo andaba bien nervioso un día y mordió a otro niño en la guardería. En la guardería pensaron que la mejor manera de manejar el asunto y recalcarle lo mucho que había lastimado al otro niño era haciéndolo sostener el hielo sobre la nariz del niño. Mi hijo reaccionó en defensa propia y por frustración. Sin embargo, había una niña en la guardería infantil con un problema de morder severo. Dos veces le mordió la mejilla a mi hija. Iba y les daba un abrazo a los otros niños y luego venía y los mordía. No se halló ninguna solución en ese caso.

  • Heather en Plattsmouth

    Logramos que nuestro hijo dejara de morder a las personas dándole un muñequito para que mordiera. Se cansó de morder y ahora anda en otras cosas.

  • Jean en St. Petersburg, FL

    Cuando mis nietos mordían, los separaba y los ponía en ponía "de castigo” por lo general en la cuna. No les gustaba que los metiera en la cuna mientras los demás estaban jugando. Después de un par de veces más, dejaron de hacerlo. También les explicaba que cuando muerden, propagan gérmenes y que la saliva está sucia.

Kenneth N. Condrell, Ph.D.

A veces los niños de 1 a 3 años muerden por frustración y otras veces lo hacen jugando. A esa edad, los niños no son conscientes de cuánto impacto tiene su comportamiento en los demás. Así es que lo mejor es no interpretar la acción de morder de un niño pequeñito como un acto deliberado de maldad.

Morder es algo que los niños pequeños siempre han hecho, pero es un problema mayor hoy día por las guarderías infantiles. No se supone que los niños pequeños estén en una situación social todo el día, pero eso es lo que crean las guarderías. Además, a los niños no siempre se les vigila de cerca en las guarderías cuando están con otros niños.

Por estas razones, los niños que muerden se han vuelto una mayor preocupación para los padres. Cuando esto se convierte en un problema en la guardería, los empleados del lugar suelen acudir a los padres. Sin embargo, en mi opinión, los padres y los empleados de la guardería tiene que compartir la responsabilidad de manejar y desalentar este tipo de conducta.

Con esto en mente, he aquí algunos consejitos para lograr que los niños dejen de morder:

  • Separe al mordedor de la víctima inmediatamente. No reaccione de forma exagerada, ni grite ni sermonee. En cambio, dígale al niño calmadamente, con un tono firme y un poco como de regaño: “No muerdas, por favor. Morder duele.”.


  • No espere que el niño aprenda de inmediato que no debe morder. Enseñarle a un niño pequeño a no morder es un proceso.


  • Si el niño mordido está llorando, vaya a consolarlo y no le preste atención al mordedor. Cuando haya reconfortado al niño que lloraba, concéntrese en el otro niño.


  • Tenga una verjita expansible en casa y cuando el niño muerda, colóquelo de inmediato tras la verja para dejar claro que morder es algo inaceptable. Luego de un par de minutos, reúna a los niños y recuérdele al mordedor que debe jugar sin morder.


  • Nunca deje solos a los niños de esa edad. Debe haber un adulto presente y listo para entrar en acción y manejar los momentos difíciles.


  • Asegúrese de que el niño haya descansado antes de que juegue con otros niños. Un pequeñín cansado estará malhumorado e irritable, y más propenso a morder.


  • Ofrézcales una merienda cuando los reúna para jugar. La comida tranquiliza a los niños pequeños y los ayuda a empezar con el pie derecho.


  • No presione a su hijo para que interactúe con otros. A esta edad, los niños juegan unos al lado de otros con apenas una interacción ocasional. SI presiona a los niños para que interactúen, no hará sino aumentar las probabilidades de que surja un conflicto.


  • Sea consciente de que los niños pequeños prácticamente no tienen destrezas sociales. Apenas están comenzando a aprender cómo llevarse bien con los demás.


  • No junte a demasiados niños pequeños a la vez. Ya es todo un reto para dos niños pequeños estar juntos. Tres o cuatro juntos pueden convertirse en una situación imposible, sobre todo si a alguno de los niños le gusta morder.


  • Aunque parezca obvio, nunca muerda al niño para darle una lección.

Espero que estas sugerencias la ayuden. Si los empleados de la guardería la están presionando para que resuelva el problema sin ayuda de nadie, hágales saber cortésmente que tienen que trabajar juntos en esto. Incluso puede compartir mi respuesta con ellos. ¡Buena suerte!