problema de crianza de este mes

Lea algunos de los temas sobre la crianza que ya hemos abordado

—¡Tal vez pueda utilizar algunos de estos consejitos útiles!

Dilema con la guardería

De una madre preocupada en Whittier

Hola a todas las madres, necesito su ayuda. Hace poco estoy llevando a mi hijo de 14 meses a una guardería infantil. Había estado con una niñera desde que tenía 3 meses y ahora lo puse en una nueva guardería y no está reaccionando bien. Está triste; le gusta que lo lleve allí, pero tan pronto me marcho, empieza a llorar y la maestra dice que no come y en realidad no juega. Así es que estaba pensando enviarlo de nuevo con la niñera. ¿Alguna sugerencia?

lo que otras madres hicieron

  • Lisa en Dalton

    Si su hijo está feliz con la niñera, quizás ésa sea una mejor idea. A los 14 meses, es probable que realmente no le interese socializar con un grupo grande de niños. Tal vez le resulte demasiado abrumador. ¡Buena suerte!

  • Tanya en Cotter

    Lleve una camisa que haya usado todo el día y déjela en la guardería. La camisa tiene su olor y puede que esto lo haga sentirse más seguro. Entonces, cuando le parezca que ya se siente suficientemente seguro, deje de llevarla.

  • Carrie en Denver

    ¿Por qué no intenta dejarlo en la guardería sólo por unos días en vez de todos los días? Déjelo con la persona que lo ha cuidado básicamente toda la vida 2 o 3 días a la semana y en la guardería el resto de los días. Puede ir aumentando gradualmente los días que se quede en la guardería si es donde quiere que se quede a la larga. Es un mejor proceso que cambiarle toda la rutina de un golpe. ¡Buena suerte!

  • Angelica en Clinton, MO

    Mi hija está en esa misma edad y tendía a frustrarme y enojarme hasta que una amiga me dijo que simplemente tratara de sentarme con toda comodidad ¡y esperar a que ella viniera hacia mí! ¡Ahora hasta viene corriendo cuando me ve entrar por la puerta! ¡Buena suerte y que Dios la bendiga!

  • Alexandra en Celebration

    Pregunte si se puede quedar con él, si su empleo se lo permite. No participe en las actividades, sólo observe desde una esquina. De esta manera, podrá sentirse seguro ya sea que juegue con los otros niño o no. Si rehúsa apartarse de su lado, dígale algo como: "¿por qué no vas a jugar con esos bloques que hay allí?". Haga esto por una semana; si funciona, regrese al trabajo. Si no funciona o si se enoja el primer día que lo deja solo, vuelva a la niñera.

Karen Sokal-Gutierrez, M.D., M.P.H.

Cambiar de guardería puede resultar difícil a cualquier edad. A los 14 meses, puede ser particularmente difícil, porque los niños de 1 a 3 años pueden sufrir una ansiedad por separación severa. Además, el cambio puede ser aún más difícil si su hijo tiene un temperamento sensible o temeroso.

Sin embargo, un aspecto positivo es que el apego de su hijo con la niñera durante el pasado año es una muy buena señal de que es capaz de tener una relación sólida con las personas que lo cuidan. Probablemente se sienta triste, confundido y enojado por haber perdido a la niñera que conocía y en la que confiaba, pero el hecho de que tenga una buena relación con usted y con la niñera significa que lo más probable es que también pueda formar un vínculo positivo con sus nuevos cuidadores. Es sólo que quizás le tome unas cuantas semanas.

Éstos son algunos consejitos para facilitar un poco más la transición:

1. Asegúrese de sentirse cómoda con la nueva maestra del niño. Háblele sobre las rutinas de alimentación y sueño de su hijo y pídale que intente trate de seguirlas en la medida de lo posible. Pregúntele cómo ha manejado situaciones similares en el pasado. Observe si le presta atención individual a su hijo, cuán sensible y receptiva es con él, y si los demás niños se ven felices. Además, hable con los demás padres sobre cómo fue la transición para sus hijos.

2. Trate de reducir el estrés en las mañanas antes de llevarlo a la guardería. Levántese un poquito más temprano para que no tenga que andar apurada. Tome tiempo para alimentarlo bien, mimarlo un poco más y disfrutar de un viaje tranquilo y alegre hasta la guardería.

3. Lleve un animal de peluche o una frazada especial a la guardería. Esto ayudará a reconfortar a su hijo y le recordará que se puede sentir como en casa en la guardería. Hay mamás que hasta envían a su bebé a la guardería con una bufanda o una camiseta que han usado, para que su olor pueda reconfortarlo.

4. Establezca una rutina regular para dejarlo en la guardería. Esto ayudará a prepararlo para cuando usted se tenga que marchar. No se le escabulla. Quédese un rato con él en brazos mientras habla con la persona que lo cuida para que él vea que usted confía en ella y que él puede confiar en ella también. Cuando le parezca que se siente cómodo, inicie la rutina de antes de irse, p. ej., quítele el abrigo, déle un abrazo, explíquele que la Sra. Jones lo va a cuidar, entrégueselo a ella, déle su animal de peluche, diga adiós, láncele un beso y márchese. Trate de lucir calmada, confiada y alegre. Para la mayoría de los bebés, la separación es la parte más difícil y puede que lloren cuando los padres se marchan, pero por lo regular, dejan de hacerlo pronto.

5. Hable con la maestra todos los días cuando lo deja y cuando lo va a recoger. Manténgala al tanto de las cosas importantes y pregúntele cómo pasó el día su hijo. Si se siente preocupada, llame por teléfono durante el día.

Es probable que al cabo de unas cuantas semanas, su hijo se vaya sintiendo más cómodo en la nueva guardería. Si en realidad el asunto no mejora en un par de meses, tal vez simplemente no sea la guardería apropiada para su hijo. A algunos niños les va muy bien en las guarderías pequeñas y hay otros que no están listos para grupos mayores. Trate de ser paciente y de darle al bebé la oportunidad de adaptarse al nuevo entorno.