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¿Qué es lo básico sobre la alimentación con biberón?
A los bebés que se alimentarán con biberón se les da un poco de fórmula en el hospital. Muchos padres deciden continuar con esa fórmula, pero es perfectamente seguro cambiar.

La fórmula que la mayoría de los padres utiliza primero es a base de leche y está fortificada con hierro, lo cual es esencial para los bebés. Si el bebé no es lactado, la Academia Americana de Pediatría recomienda la fórmula fortificada con hierro como alternativa. Entre los 2 y 6 meses, puede que el bebé tome de 24 a 32 onzas de fórmula cada 24 horas. Los bebés pequeñitos tienen que beber leche constantemente: de cada dos a cuatro horas. Siempre y cuando el bebé continúe creciendo y vea al menos seis pañales mojados al día, el bebé está ingiriendo suficiente. El bebé de menos de 6 meses que se alimenta con fórmula debe beber 2.5 onzas de la misma por cada libra que pese; en otras palabras, un bebé de 10 libras necesita unas 25 onzas diarias.

Si el bebé muestra signos de tener problemas para digerir la fórmula (si jirimiquea o tiene gases o diarrea), hable con el pediatra para ver si cambia a una fórmula especial. Estos síntomas pueden significar que el bebé es sensible a la lactosa, un azúcar que para algunos niños puede resultar difícil de digerir. Hay fórmulas sin lactosa disponibles. Si el bebé muestra señales de alergia a la proteína de la leche, como son los cólicos, tal vez el médico recomiende una fórmula hipoalergénica sin lactosa.

Si el bebé rechaza el biberón, experimente con diferentes tipos de biberones. Hay una gran variedad en el mercado; cada uno con una forma, una mamadera y un tamaño diferentes.

Una ventaja de la fórmula es que cualquier persona puede alimentar al bebé; incluso un hermano mayor. La interacción con los humanos es una parte importante de la alimentación; es necesaria para crear un lazo emocional y, además, es más segura. Nunca deje sólo al bebé con un biberón.