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¿Cuáles son algunas técnicas eficaces para calmarlo?
Los sonidos pueden tranquilizar al bebé. Los expertos piensan que los bebés disfrutan de los sonidos estáticos: la lavadora de ropa, la aspiradora, un abanico o un chorro de agua, porque imitan los sonidos del cuerpo que el bebé escuchaba en la matriz. Tampoco subestime cuán relajante puede resultar su voz (tanto para usted como para el bebé).

Puede serles útil a ambos ir al patio, salir a caminar o darle al bebé un paseo en coche. El paseo en auto es ya algo clásico, puesto que el movimiento rítmico y los zumbidos del auto logran calmar al bebé enseguida. El movimiento de un columpio o un asiento rebotador con vibraciones también puede resultar muy relajante. Algunos bebés se tranquilizan con un baño.

A veces no podrá hacer nada más y tendrá que esperar a que el bebé se desahogue por completo. Cuando haya hecho todo lo posible, déjelo quieto. Le sorprenderá ver cuán compuesto estará el bebé luego de que se le pase el llanto. Si se siente demasiado tensa, el bebé se percatará de su estrés. Es bueno que lo meza suavemente y que le dé palmaditas en la espalda, pero nunca sacuda a un bebé, porque puede causarle un daño serio.

¡Una cosa es quedarse dormido y otra, seguir durmiendo! Los móviles que tocan canciones de cuna y demás productos para calmar a los bebés pueden estimularlo a seguir durmiendo, incluso en medio de la noche. Si ya lo ha intentado todo y el pediatra le ha asegurado que el bebé se encuentra en perfecta salud, no se sienta culpable de dejarlo llorar en un lugar seguro durante algunos minutos. Permanezca a la vista del bebé y ofrézcale palabras reconfortantes, besos y abrazos.

Para cuando cumpla un año, quizás el niño sienta apego por un objeto que le produce bienestar: un juguete favorito o un frazada, por ejemplo. (Si el niño tiene menos de un año, no coloque animales de felpa o frazadas en la cuna.)