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Cómo ayudar a su hijo a crecer
Los padres derivan mucho placer mirando a sus hijos crecer. "No creerás lo que hizo hoy", es una oración que suelo escuchar decir a las mamás sobre sus pequeños. El reto es saber de qué se trata cada etapa y cómo ayudar mejor al niño a crecer durante cada etapa del desarrollo.

En muchos aspectos, el crecimiento del niño es predecible. Por ejemplo, entre los 4 y 8 meses, un bebé tiene poca memoria, si alguna, y por general se alegra cuando los demás se le acercan. Entre los 8 y 15 meses, sin embargo, es cuando la memoria comienza a funcionar y el niño a dar señales de ansiedad ante los extraños.

Algunos padres abordan de forma muy casual cada etapa del desarrollo. Simplemente se las arreglan sobre la marcha y obtienen información por lo que los amigos, abuelos y el pediatra les dice. Otros padres leen y aprenden qué esperar en cada etapa. Creo que los padres que no se las arreglan sobre la marcha están mejor preparados, por lo que les recomiendo que se informen. De esta manera, saben lo que es normal y qué esperar. Por ejemplo, es normal que un niño de 20 meses muerda, pero no es normal que un niño de 3 años lo haga. Tampoco es real esperar que un niño de 2 años deje de tener pataletas. Cuando saben qué esperar, los padres no caen en la trampa de presionar a sus hijos a hacer algo que está más allá de sus habilidades. Además, a los padres que aprenden de antemano sobre cada etapa del desarrollo se les hace más fácil ayudar a sus hijos a crecer.

Existen muchos libros para ayudar a los padres con respecto al desarrollo infantil y uno de mis favoritos es “What To Expect The Toddler Years” por Eisenberg, Murkoff y Hathaway. Creo que es buena idea para los padres recordarse a sí mismos, de vez en cuando, que su meta es ayudar a sus hijos a pasar con éxito por todas las etapas de desarrollo hasta que vivan por su cuenta. A continuación, ofrezco varios consejos para ayudar a sus hijos durante el trayecto:

1) Trate de no reaccionar de forma exagerada ante los errores y fracasos de sus hijos. Nunca se ha visto a nadie que haya crecido y se haya convertido en un adulto competente sin haber cometido algún error. Espere que sus hijos cometan errores. No digo que no se deba molestar, pero cuando recuerde que es normal que los niños cometan errores, no reaccionará de forma exagerada. Cuando los padres reaccionan de esa manera, gritando y vociferando como si el mundo se fuese a acabar, los niños se sienten inferiores y malos, y cuando están en aprietos, se resisten a recurrir a sus padres para pedirles ayuda. Piense que los errores de sus hijos son oportunidades para enseñarles una lección sobre la vida.

2) Dé paso a las consecuencias naturales. Las consecuencias naturales tienen el poder de ayudar a los niños a crecer y de enseñarles algunas lecciones importantes sobre la vida. Por ejemplo, si a un niño le da trabajo levantarse por la mañana para ir a la escuela, entonces no le da tiempo para desayunar o pierde el autobús o tiene que darle explicaciones al principal de la escuela. Éstas son consecuencias naturales. Por amor, los padres pueden perder la ventaja que les ofrecen estas consecuencias naturales llevando al niño a la escuela mientras desayunan en el carro y escribiendo una excusa a la maestra para evitar que se meta en problemas. Los buenos padres saben que los castigos naturales de la vida suelen enseñarle al niño a dirigir su vida.

3) Ayude a los niños a desarrollar conciencia de sí mismos reaccionando positivamente a su buen comportamiento. Un espejo nos da un reflejo de cómo nos vemos. De la misma manera, los niños necesitan que los padres les reflejen cómo van cuando interactúan con los demás. La conciencia social de un niño aumenta con el tiempo. Cuando los padres reaccionan de manera positiva ante un niño que no es sarcástico ni dañino, éste mejora su comportamiento con la edad.

4) Los niños son imitadores naturales y mientras van creciendo, aprenden mucho sobre la vida con sólo observar e imitar a sus padres. Por lo tanto, los padres tienen que estar alertas al hecho de que enseñan a sus hijos simplemente por la manera como se conducen por la vida. Los padres que dan el buen ejemplo, enseñan a sus hijos lecciones muy valiosas sobre la vida.

5) Brinde apoyo y amor a sus hijos cuando se sientan apenados por los sucesos de la vida, como por ejemplo, la mudanza de un amigo o la muerte de un abuelo. El apoyo y el amor ayudan a los niños a desarrollar valor cuando la vida se torna dolorosa. Además, todos necesitamos valor para poder sobreponernos ante las luchas y los disgustos con que nos topamos en el transcurso de la vida.

Recuerde que criar hijos es ayudarlos a crecer y a lograr ser lo que quieran ser.