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Los grandes beneficios del juego
Nuestra sociedad ha cambiado dramáticamente en los últimos cincuenta años, impulsada por los avances en ciencia y tecnología. Las niñas y los niños están envejeciendo más jóvenes y los adultos permanecen jóvenes por más tiempo. ¡El tiempo de los pequeños está tan estrechamente organizado con actividades estructuradas que constantemente no les queda tiempo para solamente jugar! La vida de juego de los pequeños está llena de intrusiones. Y no obstante, el juego es la manera en que los pequeños aprenden de si mismos y del mundo. Es a través del juego que los pequeños aprenden a llevarse bien con otras personas y a resolver conflictos. Es a través del juego que los pequeños practican sus habilidades del lenguaje y desarrollan sus habilidades motrices finas y gruesas. Además, el juego estimula la independencia, el autoestima, la creatividad y ¡acaba con su energía! Les da a los pequeños el tiempo de reposo tan necesario y funciona como un aliviador del estrés.

El juego es exuberante y re abastecedor. Tan solo piensa aún que tan bien te sientes cuando participas en algo que realmente disfrutas. De eso se trata el juego. Se trata de divertirse. Cuando juegas te diviertes; cuando te diviertes te ríes. Y algunas investigaciones recientes han encontrado que la risa además de estar al alcance de todos, es una poderosa y gratuita forma de estimular tu estado de ánimo y bienestar psicológico. El cuerpo libera endorfinas y alivia el stress como una respuesta fisiológica y natural al acto físico de reírse. Eso hace que el juego valga la pena. Eleva tu estado de ánimo. El juego es el factor principal que te mantiene a flote.

Además de ser un lugar lleno de actividades para los pequeños, el mundo también puede llegar a ser un lugar inquietante. Las mamás y papás se preocupan por el bienestar de sus hijas e hijos. Al haber noticias disponibles las 24 horas del día, los pequeños se encuentran expuestos constantemente a imágenes de violencia o historias de secuestros de niños, terrorismo y guerra. Esta exposición a la violencia puede alterar la manera en que los pequeños se sienten y se comportan. Por lo tanto, es importante crearles un entorno y un medio ambiente social que los proteja y les permita jugar sin sentir miedo. Como el juego es la manera en que los pequeños aprenden acerca del mundo y como tratar con los conflictos, se deberían sentir seguros y cómodos en sus entornos, y tener la oportunidad de jugar libremente para poder calmar sus miedos y ansiedades. Los pequeños se desarrollan mejor dentro del contexto de una comunidad que los quiere, los mantiene a salvo y los valora; donde sus necesidades físicas son cubiertas y se sientan seguros psicológicamente.

Mientras que el juego individual es importante, es dentro del juego en grupo que los pequeños aprenden como relacionarse bien con otros y como manejar conflictos. A través del juego dentro de un grupo viven el proceso del pensamiento en grupo y el "estira y afloja" del compromiso. Y es en ese sentido que el juego es un aprendizaje de la vida real. Les ayuda a prepararse para la experiencia diaria de interactuar con otros.

Es igual de importante que los pequeños encuentren tiempo para jugar y que tengan suficiente tiempo para jugar. Toma tiempo preparar el escenario de juego, tomar sus papeles, tener listos los accesorios, decidir con los demás como empezar y así sucesivamente. Por medio del juego los pequeños evolucionan a quienes son. Sus habilidades cognoscitivas, de lenguaje y físicas se desarrollan a través de sus vivencias del juego, así como su imaginación, concentración, auto estima y habilidades sociales.

El utilizar un método basado en los principios básicos puede ser una forma fácil y divertida de incorporar el juego a la rutina semanal de tu pequeño. Dales juguetes que reflejan el amor y cuidados de tu familia. La imaginación y habilidades sociales de tus pequeños proliferan cuando juegan con juguetes que les dan la oportunidad de expresar emociones similares a las que ven en casa, ya sea un granjero cuidando de sus animales o una casita con una familia imaginaria. También el jardín o patio trasero y el parque cercano son ideales para el juego físico y activo. Correr a un lado de un pequeño que apenas esta aprendiendo a andar en triciclo o patines es una muy buena manera de ejercitarse los dos.

A pesar de que la agenda de los pequeños este llena de actividades de ese tipo, los padres sienten que hay un adecuado balance entre actividades bien estructuradas y el tiempo libre. Mientras que las actividades estructuradas forman parte del crecimiento, es importante que los pequeños tengan suficiente tiempo de jugar en un lugar seguro para ello y gente amigable con quien jugar.

Los pequeños de hoy juegan más o menos de la misma forma que los de las décadas pasadas. Disfrutan jugando a fingir cosas y disfrazarse como una princesa o un bombero. Les gusta mucho tener conversaciones imaginarias con sus muñecos de peluche o en un teléfono de juguete. Exploran e investigan de forma activa objetos y juguetes que puedan incluir en su juego. Al garantizar que tus pequeños tengan suficiente tiempo para jugar dentro de su agenda estarás asegurando que tengan tiempo de ser exactamente eso... una niña o niño.

Kathleen Alfano Ph.D. Director of Child Research at Fisher-Price®