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Mi mamá va a tener un bebé
La vida está llena de la necesidad de hacer ajustes y un niño pequeño se enfrenta a uno de envergadura cuando escucha que su mamá va a tener un bebé. Esta noticia marca el comienzo de otra etapa familiar, pero cómo evitar que este alegre acontecimiento se torne en una experiencia emocionalmente triste para el niño que ya es parte de la familia. Afortunadamente, hay muchas y buenas maneras de asegurarse de que los niños no se sientan rechazados ni desvalorizados. Con un poco de cuidado y planificación, los padres pueden hacer maravillas para ayudar a un niño a ajustarse a la llegada de un nuevo hermanito o de una hermanita.

Creo que una de las maneras más útiles para tener éxito durante el ajuste es fomentar que el niño o los niños mayores desarrollen una relación con el bebé antes de que nazca. Sabemos desde hace años que durante el embarazo, las madres desarrollan una relación con el bebé por nacer. Ahora también reconocemos que necesitamos ayudar a que los pequeños desarrollen una relación con el hermanito que está por nacer. Hace años, los padres perdían esta oportunidad al promover la idea de que la cigüeña traería al nuevo bebé y de que mamá se ponía grande porque comía mucho. Además, es mucho mejor para los niños saber que el bebé crece dentro de la barriga de su mamá y que ya es un miembro más de la familia.

Durante las diversas etapas del embarazo, los libros de cuentos pueden ayudar al niño a comprender cómo vive y se desarrolla el bebé dentro de la mamá. Mientras el bebé crece, el hermano o la hermana mayor puede tocar la barriga de mamá y sentir al bebé cuando se mueve y escuchar los latidos de su corazón. Durante el progreso del embarazo, el niño puede hacer dibujos para el bebé y colocarlos sobre la barriga de mamá. También es buena idea fomentar que den regalos al bebé que está por nacer y que los padres hagan hincapié en que necesitarán de su ayuda una vez nazca. A los niños suele gustarles la idea y comienzan a practicar con una muñeca o un muñeco.

El nacimiento de un bebé le presenta al hombre la oportunidad única de desarrollar una relación estrecha con sus hijos. Cuando la mamá no está disponible y el papá sí, ocurren dos cosas: primero, que el niño no se siente rechazado; y segundo, que buscará apegarse más a su papá, más de lo que estaba antes cuando mamá estaba más disponible. Durante el embarazo, los padres deben planificar cómo el papá se ocupará más de los hijos cuando la mamá está ocupada con el recién nacido. Cuando el papá comience a cambiar el itinerario poco a poco durante el embarazo y a hacer rutinas nuevas y más largas, el niño se irá acostumbrando a estar con su papá antes de que llegue el bebé.

La clave del éxito con estas dos nuevas ideas, fomentar el desarrollo de una relación con el bebé y la participación del padre, es que ocurran mucho antes de que nazca el bebé. Por eso es que funcionan tan bien en ayudar a los pequeños a ajustarse a la llegada de un hermanito o una hermanita.

¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos a ajustarse al cambio? A continuación, ofrezco cuatro consejos que otros padres me han dado:

1. Llévese al hospital una foto de su hijo o sus hijos mayores y exhíbala. Los pequeños se sienten muy seguros cuando visitan a su mamá y ven que están a su lado sobre la mesita de noche.

2. Al regreso del hospital, asegúrese de que papá sea quien cargue al recién nacido para entrar en la casa. De esta manera, mamá podrá entrar y abrazar a sus otros hijos. Además, dejarles saber que mamá aún tiene sentimientos muy especiales para ellos es una manera fantástica de hacerlos sentir seguros.

3. Cómpreles a sus hijos unos regalitos baratos y téngalos a manos para esos momentos difíciles cuando las amistades o los familiares llegan con un regalo para el bebé y se olvidan de los grandes. Mamá puede buscar rápidamente dentro del armario y sacar una sorpresita para los que se sientan dejados a un lado.

4. Convierta la hora de la comida del bebé en la hora de merienda para los demás. De esta manera, todos comen y, como por arte de magia, los ayuda a sentirse seguros y amados.

También le recomiendo tratar de consentir al pequeño cuando tenga momentos de regresión. Con frecuencia actuará como un bebé en un esfuerzo por no sentirse desplazado por el nuevo bebé. Todo lo que le tiene que decir es: "Está bien, vamos a suponer que eres un bebé otra vez.". Más tarde, dígale: "Ya se acabó el momento de suponer y ahora es el momento de ser grandes otra vez.". En ese momento, es buena idea hacer hincapié en alguna actividad o algún privilegio que sólo pueden tener los niños mayores. Tener paciencia, comprensión y amor lo ayudarán a sobrepasar rápidamente esta etapa de regresión.

Cuando los padres fomentan que los niños desarrollen una relación con su hermano o hermana que está por nacer, el embarazo se convierte entonces en un suceso familiar y los niños tienen tiempo para ajustarse a la llegada del bebé. También tienen la oportunidad de ver de cerca cómo mamá y papá aún los quieren y esa es una manera fantástica de ayudarlos a sentirse seguros y valiosos dentro de su familia.