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Cómo bañar a un recién nacido
Preg.: ¿Qué debemos saber sobre cómo bañar a nuestro bebé que viene en camino? ¿Los bebés necesitan bañarse en tina todos los días o un baño con esponja es suficiente? ¿Qué debemos esperar y qué debemos evitar?
Danny and Olivia Newton
Resp.: Danny y Olivia, es fantástico que ambos estén pensando con anticipación en compartir el cuidado de su pequeño. El momento del baño puede ser una excelente oportunidad para que las mamás y los papás desarrollen lazos con el bebé. Recuerda que el baño no se trata solamente de limpieza. Es una oportunidad para hablarle, cantarle, acariciar y hacer sentir bien a tu bebé.

Consejos para bañar a tu bebé

Baña a tu pequeño dos o tres veces por semana Mucha gente piensa que los bebés necesitan un baño todos los días, pero eso puede resecar su piel. Si limpias bien a tu bebé durante los cambios de pañal, con bañarlo dos o tres veces a la semana es suficiente.

Ten los siguientes artículos a la mano:
  • Una tina, una bañera de plástico o el lavabo
  • Agua tibia (para evitar quemar a tu bebé, revisa la temperatura con tu muñeca o codo para asegurarte que no esté demasiado caliente.)
  • Jabón suave para bebé (no uses jabones perfumados para adulto, desodorantes o antitranspirantes que puedan irritar la piel del bebé.)
  • Champú para bebé
  • Una toallita o esponja suave
  • Una taza para sacar el agua
  • Toallas (las toallas con capucha para bebés son buenas para mantener su cabecita tibia y seca.)

Para un recién nacido, empieza con los baños de esponja Esto es necesario para mantener el cordón umbilical seco hasta que se caiga. Para la mayoría de los bebés, esto sucede en las tres primeras semanas de vida. Puedes darle un baño de esponja a tu bebé en una tina, una bañera de plástico o en el lavabo. Coloca una toalla o almohada de esponja debajo de tu bebé para cubrir la superficie dura y evitar que se resbale. Ya que los recién nacidos son a menudo sensibles cuando están sin ropa, báñalo en un cuarto tibio y mantenlo envuelto en una toalla, descubriendo las partes de su cuerpo conforme las lavas.

Una vez que el cordón se ha desprendido, puedes poner a tu bebé en el agua para darle un baño. Al principio, dale baños cortos. Si tu pequeño parece no estar contento en el agua, continúa con los baños de esponja hasta que esté listo. Con el tiempo, tu bebé disfrutará pasar más tiempo jugando y chapoteando en el agua.

Más consejos de seguridad e higiene:
  • Para evitar quemaduras, mezcla agua caliente y fría y revisa la temperatura antes de poner a tu pequeño en el agua.
  • Para evitar ahogamiento, siempre sostén a tu bebé al menos con una mano y mantén su rostro y pecho sobre el agua. Si necesitas salir del cuarto para buscar algo o para abrir la puerta o responder el teléfono, envuelve a tu bebé en una toalla y llévalo contigo. Nunca dejes a tu bebé solo en la tina.
  • Mucha gente lava primero la cara y el pelo del bebé, después su cuerpo y al final sus pompis. Esto asegura que el agua y la toallita que se usaron para la cara no tengan gérmenes de secreciones. Pero si tu bebé está incómodo cuando le lavas su cara y pelo, considera lavarlos al final con una toalla limpia y húmeda.
  • Para evitar que el champú entre a los ojos del bebé cuando enjuagues su pelo, lleva su cabeza hacia atrás y coloca tu mano sobre su frente para que el agua caiga a los lados.


Karen Sokal-Gutierrez M.D., M.P.H. Pediatrician