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Estimulación temprana

7 Maneras Para Evitar Que Tu Pequeño Grite ¡NO!

Dale un giro a tu pregunta, sé un admirador, y otros mañosos consejos de los expertos para desactivar un berrinche

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Si te has atrevido a pedirle a tu pequeño que haga extravagantes cosas como tomar un baño, ponerse la pijama, o salir de la casa, es probable entonces que hayas experimentado ese sentimiento de ira como nunca antes al recibir un no. Prueba estos sabios consejos de los expertos para evitar un berrinche y continuar con tu día.

1. Ofereça opções. Cuando sospeches que un "¡NO!" viene en camino, compensa un poco la situación dándole a tu hijo una opción. Esto hará que de tu hijo tenga de inmediato el poder, que es lo que está buscando con desesperación. "Pero reduce a solamente dos opciones, con las cuáles tu estés bien," aconseja Deborah Gilboa experta en crianza y desarrollo de jóvenes, Doctora y autora de Obtén la conducta que quieres... sin ser el padre que tú odias (Get the Behavior You Want…Without Being the Parent You Hate). En lugar de decir, "Vamos a vestirte," intenta decir, "¿No te gustaría usar esta linda blusa azul o aquella con esa flor?" Claro, no todos los escenarios te permiten dar opciones (como el hecho de ponerse el cinturón de seguridad.) En esas situaciones, crea una opción relacionada. Y pregunta algo así como "¿Quieres un jugo o una barrita de frutas una vez que estés sujeto con el cinturón?"

2. Provee de herramientas. "Los niños pequeños respingan a los "¡NO!" tan rápido porque ya tienen esa palabra muy bien digerida", afirma la Dra. Gilboa. "Eso significa que tu pequeño conoce lo que significa. Todos la entendemos, así que por naturaleza comienza así." Ayuda a tu pequeño a ampliar sus respuestas con palabras y a tranquilizarse enseñándole cómo hacerlo. "Si obtienes un gran ¡NOOOOOO! de tu hijo, responde con un ¿Qué tal un No, gracias ma? Si dice ¡NOOOOOOO! de nuevo, dile "Inténtalo de nuevo." Una vez que tu hijo tenga más herramientas, será mucho más probable que las use.

3. Sé un admirador. "Dale un giro a la situación y conviértela en algo positivo," sugiera la psicoterapeuta Fran Walfish, Doctora en psicología y autora de El padre consciente de sí mismo: Cómo resolver conflictos y crear un mejor vínculo con tu hijo. (The Self-Aware Parent: Resolving Conflict and Building a Better Bond with Your Child . "En lugar de dar órdenes para que pongan un juguete en su lugar, cambia un poco al decir "Que tal si le muestras a mamá cómo puedes guardar tus juguetes y alistarte para la hora del baño."" Y apoya ese gran esfuerzo con un gran cumplido sobre la fantástica manera de escuchar de tu hijo, y de seguir la instrucción.

4. Adelántate a la situación. "Parece que no es así, pero a menudo estamos moviendo a los pequeños de acuerdo a nuestros horarios y rutinas," afirma la Dra. Gilboa. "Es difícil para ellos, pero el ofrecerles un aviso de 2 minutos antes de moverlo a la siguiente actividad, le ayudará a estar tranquilo y a dejar a un lado su resistencia." De manera alterna, permite a tu hijo una ronda más de lo que sea que esté haciendo antes de hacer dicho cambio.

5. Sé empática y distrae. Cuando tu hijo se envuelva en una vorágine de "¡No!" cuando le dices que es momento de irse del parque, es probablemente que en verdad quiera, con todas sus ganas seguir divirtiéndose, no que quiera hacer algo contra ti. "Al demostrar a tu pequeño un poco de empatía harás que él o ella se sienta tomado en cuenta," afirma Walfish. En respuesta intenta lo siguiente: "Yo sé que estás frustrado porque quieres estar aquí y jugar todo el día, pero yo tengo hambre y necesito comer algo." Después, distráelo inmediatamente con algo mucho más agradable que pasará después: "¡Vayamos a casa para que podamos comer algo y de postre tengamos esas galletas ricas de chocolate que compramos el otro día!"

6. Sé un maestro en darle un giro a las cosas. "Cuando le dices a tu hijo que tienes que ir al banco o al supermercado, eso no les gusta," indica la Dra. Gilboa. "Pero si cambias un poco la situación al decir "vas" en lugar de "tienes" que." Piensa: "¿Adivina qué? Ponte tus zapatos porque vas a ir a hacer una actividad especial conmigo. ¡Vamos a poder ver a esa linda señora que tanto te gusta en la caja registradora!"

7. Que te resbale. Mientras un niño que dice "¡No!" es algo complicado, recuerda que esta es una etapa crucial en su desarrollo. "Tu pequeño está probando por primera vez lo que es tener el control de algo, lo que quiere o no hacer, y eso es una habilidad que queremos que nuestros hijos tengan," indica la Dra. Gilboa. "¡Es simplemente que al abandonar nuestro control lo hacen con tal alegría, que nos hace perder un poco la cabeza!" Para tranquilizarte un poco, debes comprender que cada ¡No!" no necesita de una respuesta. "Tienes todo el permiso de ignorarlo", afirma la Dra. Gilboa. "Tienes total autorización para dar un paso atrás, esperar unos 30 segundos, y después decidir si esta es una batalla que realmente quieres pelear."