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Mi hijo de 10 meses se arrastra sobre las nalgas en vez de gatear de manera normal. ¿Puede sufrir heridas graves si cae de espaldas?
P: Mi hijo de 10 meses se arrastra sobre las nalgas en vez de gatear de manera normal. Me preocupa que caiga hacia atrás sobre el suelo de madera, pero sé que tengo que dejar que se mueva. ¿Puede sufrir heridas graves si cae de espaldas?
R: La mayoría de los niños empiezan a gatear entre los siete y los diez meses. Cuando se pueden incorporar y ver todas las cosas interesantes que los rodean, quieren desplazarse por el suelo para explorar su entorno. Pero el gateo requiere de una compleja combinación de coordinación y fortaleza de brazos y piernas. De hecho, los bebés tienen muchas formas distintas de gatear, entre ellas la forma normal de apoyarse en las manos y las rodillas, la de arrastrarse sobre el vientre, la de gatear con una pierna extendida hacia el lado, o la de hacerlo sentado arrastrándose sobre las nalgas, como tu hijo. Incluso hay bebés que pasan de incorporarse a caminar sin pasar por la etapa del gateo.

Resulta positivo que quieras que el bebé desarrolle la fuerza física y la coordinación y que explore su entorno con seguridad. A continuación hay algunos consejos de seguridad para tu hijo:
  • Para la mayoría de los niños de 10 meses estar sentado en el suelo es una posición bastante estable ya que sus nalgas y sus piernas le proporcionan una base amplia y ya han tenido meses de práctica. Así, es poco probable que el niño caiga cuando se arrastra sobre las nalgas.


  • Si el niño se llegara a caer, su cuerpo está diseñado naturalmente de manera que amortigüe la caída. Puede chocar con el cuerpo (que está bien acolchado con grasa) o con la cabeza (que está protegida por los duros huesos del cráneo). De hecho, el cuerpo de los niños está diseñado para resistir caídas de desde alturas normales (alturas a las que se encuentra cuando gatea o cuando camina) y, a los 10 meses, una caída desde una altura de menos de 30 centímetros podría causar un cardenal o un chichón, pero raramente causa heridas graves.


  • Aunque los suelos alfombrados son más blandos, los tuyos, de madera, son más elásticos que los de piedra, baldosas u hormigón.


  • El mayor riesgo radica en que ahora tu hijo se puede desplazar y puede encontrarse con peligros típicos de las casas. Pronto podrá caminar, y después trepar, y podrá acceder a más sitios. Asegúrate de que la casa y sus objetos no representen riesgos para el niño: pon cerraduras en los muebles de la cocina, usa cubiertas de seguridad en los enchufes, pon fuera del alcance del niño los líquidos de limpieza, los medicamentos, los objetos pequeños y los cubiertos, pon puertas para bloquear las escaleras, mantén cerradas las puertas de los cuartos de baño y mantén vigilado al niño en todo momento.
Karen Sokal-Gutierrez M.D., M.P.H. Pediatrician