Artículos y temas
¿En qué consiste la calidad en los centros para el cuidado de los niños?
En los albores del siglo XXI, más de la mitad de las madres de bebés trabajan fuera de casa al menos media jornada, y, en el caso de los niños de entre tres y cinco años, lo hacen tres cuartas partes. Por lo general nos referimos a los servicios que buscan las familias en estas condiciones como guarderías o centros para el cuidado de los niños. Yo prefiero llamarlos centros de cuidados y educación, pues, para que resulten beneficiosos para el niño tienen que incluir tanto elementos de educación como de cuidados. En muchos países se ha adoptado este nombre en vez de los otros porque éstos no comunican con precisión las actividades promovidas por el servicio. No se trata simplemente de “hacer de canguro” ni de vigilar a los niños para que no se hagan daño; se trata de una experiencia de desarrollo de gran importancia.

Cualquiera que sea el nombre que pongamos a este servicio, es una experiencia de suma importancia en la vida del niño. Al ser los padres conscientes de esto, su ansiedad aumenta a medida que se acerca el momento de decidir un centro para su hijo. Se preguntan:

  • “¿En qué tipo de centro estará mejor mi hijo?”

  • “¿Cómo puedo saber si el centro es bueno cuando lo vea?”

  • “¿Será beneficioso o perjudicial para mi hijo?”

  • “¿Cómo puedo saber si el programa es bueno?”

¿Cuáles son tus opciones?

Los cuidados suplementarios se prestan de cuarto modos:
  • Un pariente cuida del niño en su casa o en la tuya.

  • Una persona va a tu casa (una canguro).

  • Llevas al niño a casa de una señora que cuida a unos cuantos niños, puede que junto con los suyos: guardería familiar.

  • Inscribes al niño en un centro que puede tener entre 30 y 150 niños: guardería grande.
Hay una quinta manera que no es exactamente de cuidados del niño: el padre o tu pareja cuida del niño mientras la madre está fuera. Muchas familias emplean e incluso prefieren este arreglo.

De entre estos tipos de cuidados, los miembros de tu comunidad o tus conocidos no tienen nada que opinar sobre el primero y el último. Tampoco tienen mucho que decir acerca de las canguros, aunque hay muchos centros de capacitación e institutos técnicos que ofrecen estudios para este tipo de trabajo. Pero existen normas que te ayudarán a identificar los programas de buena calidad de las guarderías. He aquí unas cuantas cosas que debes observar:

  • Licencia o registro del centro. Todas las guarderías deben tener su licencia de funcionamiento, que debe estar en un lugar visible.


  • Número de adultos disponible para los niños. El número de niños por educador debe cumplir la normativa vigente. Así, los maestros de los menores de 1 año tendrán un máximo de 8 niños por aula, los de 1 a 2 años, máximo 13 niños y los de 2 a 3 años, 20 niños por clase.


  • Capacitación del personal del centro. El personal que atiende a los niños entre 0 y 3 años debe tener, como mínimo, un título de Jardín de Infancia, y los que atiendan a los niños entre 3 y 6 años deben ser Maestros de Educación infantil. Pregunta acerca de la capacitación del personal en la entrevista previa a la inscripción del niño.


  • Apariencia de los niños. Este indicador da por supuesto que nunca inscribirías al niño en un centro antes de verlo. ¿Están limpios los niños? ¿Están contentos? ¿Se ven saludables? ¿Son amistosos? Analizar estos factores es la mejor manera de juzgar la calidad.


  • Comportamiento de los adultos. ¿Les hablan a los niños? ¿Sonríen y son divertidos? ¿Consuelan a un niño que se ha hecho daño? ¿Hacen caso cuando un niño requiere su atención?


  • Condiciones del entorno. ¿Está limpio? ¿Hay espacio suficiente para todos? ¿Hay suficientes juguetes y material educativo para todos los niños?


  • Visitas libres. ¿Puedes visitar el centro siempre que quieras sin avisar? Huye de los centros que tienen restricciones para las visitas.
¿El hecho de tener al niño en la guardería es beneficioso o perjudicial?

Esto depende de la calidad del centro. Si es de buena calidad, pensamos que no es perjudicial y es muy evidente que puede resultar beneficioso para el desarrollo del niño. Por otro lado, una guardería de baja calidad, al igual que los cuidados de baja calidad en casa, no ofrece un ambiente en el que los niños puedan crecer y aprender. Las guarderías de buena calidad ofrecen un entorno sano, buenas oportunidades educativas y un ambiente favorable para las relaciones sociales y el desarrollo emocional. Asegúrate de que el niño recibe unos cuidados y una educación completos. No te conformes con menos.

¿Cómo encontrar un centro de cuidados y educación bueno?

Puedes dirigirte al departamento de educación de la consejería de tu comunidad o a través de su página web, encontrar listadas las guarderías y parvularios de tu región.
Dr. Bettye M. Caldwell Ph.D. Professor of Pediatrics in Child Development and Education