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Zumos de Frutas: Qué es recomendable y qué no
Muchos padres creen que el zumo de frutas es saludable para los niños. Es natural, contiene muchas vitaminas y está libre de grasas, y como los zumos son dulces, a los niños les encanta tomarlos. Nueve de cada diez niños toman zumo regularmente. Los niños pequeños beben una media de 110 ml. y el 10% bebe más de 350 ml. al día.

Pero el zumo en exceso puede resultar perjudicial. Diversos estudios han demostrado que muchos niños sufren de caries, dolor abdominal y diarrea como resultado de una ingesta excesiva de zumo. Veamos qué aspectos hacen que el zumo sea una parte recomendable en la dieta de tu hijo.

¿Qué contienen los zumos?

El zumo se compone mayoritariamente de agua y azúcares naturales incluyendo, fructosa, sacarosa, glucosa y sorbitol. El zumo contiene además muchos nutrientes: algunos tienen un alto nivel de vitamina A y C, otros puedes encontrarlos enriquecidos con vitaminas y minerales. El zumo de naranja enriquecido con calcio contiene aproximadamente el mismo calcio que la leche. El zumo con pulpa contiene además fibra. El zumo de fruta entera es incluso mejor ya que contiene más fibra y menos azúcar.

Los zumos llamados bebidas de frutas y refrescos de frutas contienen menos del 10% de zumo de fruta y gran cantidad de azúcares añadidos. Lee las etiquetas y los envases y comprobarás que después del agua, el segundo ingrediente mayoritario es a menudo fructosa, sirope, derivados del maíz o edulcorantes. Estas bebidas de frutas tienen un bajo valor nutricional.

¿Qué sucede cuando los niños beben demasiado zumo? La fruta constituye uno de los cinco mayores grupos alimentarios en una dieta sana. Desde los 2 a los 6 años, es recomendable que los niños coman dos piezas de fruta al día, una de las cuales puede ser en forma de zumo: un vaso de 170 ml. de zumo puro de fruta.

Sin embargo, si los niños beben demasiado zumo de fruta, el alto contenido de azúcares puede causar algún problema de salud:

Caries dental: si acuestas a tu hijo con un biberón de zumo o le dejas a lo largo del día con él, el azúcar del zumo permanecerá en sus dientes y puede causarle una caries severa. Ésta es conocida como caries del biberón o de la lactancia. Dolor abdominal y diarrea: los niños pequeños tienen un tubo digestivo que puede cargarse si ingieren demasiado azúcar. Cuando un niño bebe regularmente más de 170 ml. de zumo al día, el exceso de azúcar no puede ser absorbido y pasa al colon del bebé, donde fermenta y produce gases, retortijones intestinales y diarrea. Algunos zumos son más indigestos que otros, por ejemplo, la manzana y la pera tienen contenidos más altos de fructosa y sorbitol, lo que los hace más difíciles de digerir que el zumo de uva. Si tu hijo presenta diarrea a causa de un virus estomacal, darle zumo puede hacer que empeore. Además, los zumos no pasteurizados contienen bacterias como la E. Coli y salmonella, que puede causar enfermedades graves en bebés y niños pequeños.

Problemas de crecimiento: se ha descubierto que los niños que toman demasiado zumo pueden ser más proclives a presentar delgadez o un peso inferior al habitual al saciarse de agua y azúcares del zumo y perder el apetito por otros alimentos de más aporte nutricional. Por esta razón, si tu hijo es delicado con la comida, no olvides comprobar cuánto zumo está tomando. Cuando suprimas alguna toma de zumo, muy probablemente se muestre más hambriento con el resto de la comida. Por otro lado también puede producirse el efecto contrario, hay niños que presentan sobrepeso al ingerir demasiadas calorías adicionales a su comida regular.

¿Cuándo y cómo debo dar zumo a mi bebé?

Los expertos en nutrición infantil recomiendan lo siguiente:

No debes dar zumo a bebés menores de 6 meses de edad. Algunos expertos aconsejan esperar hasta el año. Esperar al año para darle zumos cítricos ya que éstos pueden causar sarpullidos alrededor de la boca de los pequeños.

Dale zumo a tu hijo en un vaso en lugar de en el biberón. No permitas que se lleve el biberón con zumo a la cama o que lo vaya tomando durante el día.

Lee las indicaciones de los zumos y escoge aquellos con un 100% de contenido de fruta y únicamente zumos pasteurizados. También puedes optar por zumos enriquecidos con calcio.

Con niños de 1 a 6 años, limita la toma diaria de zumo a 110-170 ml.

Anima a tu hijo a que coma más fruta en lugar de tomar zumo. Puedes inculcarle este hábito haciendo lo mismo.

Si tu hijo tiene caries dental, dolor de estómago, diarrea persistente o tiene un peso inferior al habitual o sobrepeso, quizás sea debido a una excesiva ingesta de zumo. Comprueba cuánto toma y redúcele la ingesta.

Karen Sokal-Gutierrez M.D., M.P.H. Pediatrician