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¿Debo tomar vitaminas?
Lo que quizás hayas escuchado o experimentado tú misma sobre las vitaminas es cierto: las vitaminas pueden agravar las náuseas al principio del embarazo. ¿Son necesarias para un embarazo saludable? Tu cuerpo necesita un aporte extra de minerales y vitaminas durante el embarazo. Si dispones de una buena salud y llevas una dieta rica en cereales y verduras, productos lácteos y carnes magras esto cubrirá las demandas nutricionales del embarazo. Los suplementos vitamínicos contienen solo algunos de los nutrientes necesarios para el desarrollo y crecimiento óptimos del feto y no son un sustituto de una dieta saludable aunque muchas embarazadas toman vitaminas para asegurarse de que sus necesidades nutricionales están cubiertas.

Algunas mujeres tienen mayor necesidad de suplementos. Si eres vegetariana o tienes otras restricciones en tu dieta, o una condición médica que pudiera interferir con la absorción correcta de los minerales y vitaminas, habla con tu médico. Asimismo, las mujeres con embarazos múltiples, fumadoras o consumidoras de otras drogas, necesitarán un aporte nutricional mayor.

Durante el embarazo, aumenta la necesidad de determinadas vitaminas y minerales incluidos el ácido fólico, el hierro, la vitamina B6, la vitamina C, la vitamina D, el zinc, el cobre y el calcio. Comprueba que el complejo vitamínico que tomas los contenga. Algunas vitaminas son hidrosolubles como el ácido fólico, la vitamina B, C y D. Eliminarás por la orina lo que no necesites. Las vitaminas liposolubles, como la A, E y K, pueden acumularse en los tejidos y en la grasa; así pues intenta no tomarlas en exceso. No deberías tomar más de 10.000 IU de vitamina A al día; valores mayores están relacionados con defectos congénitos.

El ácido fólico (o folatos) es un nutriente especialmente importante, ya que previene y reduce el porcentaje de defectos en el tubo neural: anencefalia, espina bífida, hidrocefalia. Toma como mínimo 400 miligramos antes de quedarte embarazada y sigue con esta dosis los primeros meses de embarazo. La cantidad de hierro debe incrementarse después de la semana 12 del embarazo. El hierro se absorbe mejor si se toma con zumos de cítricos, pero pueden ser fuertes para el estómago y causar diarreas. Si padeces estos síntomas, pregunta a tu médico o farmacéutico sobre otros formatos que se comercializan en el mercado para poderlo tomar.

Muchas mujeres no ingieren la cantidad adecuada de ácidos grasos omega-3, llamado ácido docosahexaenoico (DHA), muy beneficioso para el desarrollo neuronal y del cerebro. El pescado de aguas frías como el salmón contiene este tipo de ácido. El aceite de las semillas de lino también contiene ácidos omega-3, puedes tomarlo como suplemento.

La mejor forma de darle una buena ayuda a tu bebé en desarrollo es tener una dieta equilibrada y tomar los suplementos en cantidades adecuadas (consulta con tu médico o farmacéutico). Si estos complejos vitamínicos te sientan mal, tómalos después de las comidas o consulta a tu doctor si los puedes tomar más adelante, al final del embarazo. Si te cuesta tragar los comprimidos, puedes tomar los preparados para niños o deshacerlos y mezclarlos con comida o zumos. Recuerda que estos suplementos no sustituyen un buen hábito alimentario.
Laura E. Stachel M.D. Obstetrician & Gynecologist