Artículos y temas
Cómo ayudar a tu hijo a jugar y aprender
Los padres pueden fomentar la capacidad de resolución de problemas de sus hijos pequeños mediante un entorno estimulante. Ofrécele a tu hijo algún juguete interesante; si lo animas un poco, pronto se sentirá fascinado por las formas encajables o los bloques apilables. En cuanto tu hijo esté entretenido con el juguete, siéntate y observa cómo juega.

Intenta resistir la tentación de interferir en su juego. Por ejemplo, si observas cómo intenta encajar con sus manitas regordetas un cubo dentro de un agujero redondo, reprime la necesidad de mostrarle la solución "correcta". Nos resulta difícil observar a un niño pequeño mientras se está esforzando, pero considera estas situaciones como una oportunidad única de ver a tu hijo aprender y desarrollar su capacidad de resolución de problemas, que necesitará a lo largo de toda su vida. Finalmente, tu hijo conseguirá su objetivo y tú recibirás la recompensa de ver en su rostro una expresión de satisfacción, como diciendo "¡lo conseguí!".

En cambio, si tu hijo empieza a mostrarse frustrado o abrumado, quizá sea el momento de intervenir. Intenta buscar una manera de ayudarlo sin resolverle el problema. Por ejemplo, si tu hijo todavía no puede gatear y se desespera por llegar al juguete, podrías acercárselo un poco para que pueda balancearse hasta alcanzarlo. A lo mejor, a pesar de no saber gatear, consigue sorprenderte con una solución innovadora, como tirar de la mantita de debajo del juguete para acercárselo.

Otra forma de ayudar a tu hijo es hacerle una demostración breve. Por ejemplo, si intenta apilar varios bloques para levantar una torre, es posible que no consiga avanzar si el bloque de arriba está mal colocado. Enséñale cómo resolverías el problema y luego deja que lo haga él. Después de varios intentos, ¡es muy probable que sus esfuerzos se vean recompensados!
Dr. Bettye M. Caldwell Ph.D. Professor of Pediatrics in Child Development and Education